R & R, exitoso criadero de Gary Richardson y Kerry Robertson

julio 2009, No. 141.

Por Rodolfo J. Guerrero Zúñiga

– Estamos en Ripley, Mississippi, y tengo el placer de compartir con Gary Richardson y Kerry Robertson, medios hermanos, propietarios del Rancho R&R. ¿Cuántos años tienes en los gallos, Gary?
– Desde 1979.

141RR18

Gary Richardson.

– ¿Y Kerry?
– Lo mismo, empezamos al mismo tiempo.

– ¿Cuáles son las familias con las que iniciaron?
– Grays, Clements, pero más que nada la sangre de Roy Brady, que tenía los mejores giros, como los Sweater. También Radio, Hatch, Kelso de Johnnie Jumper.

141RR17.jpg

Kerry Robertson.

– Básicamente, estamos hablando de cuatro familias…
– Sí, y tenemos los Brown Red, la mayoría son Hatch.

– ¿Cuáles son las familias que tienen actualmente, son las mismas o ha habido modificaciones?
– Son las mismas líneas que manejo ahora. Compramos primero los giros y los Radio, después, cuando Kerry fue a soltar gallos para Mr. Johnnie Moore, obtuvo los Kelso. Él era un criador de primer nivel y me dijo que si “no estaba descompuesto, no lo arreglara”. La única diferencia es la sangre de Kelso de Mr. Jumper, otros Radios y algunos de Doc Robinson.

– Por supuesto, en todos estos años, las familias ya tienen algo de ustedes, su selección, las cualidades que a ustedes les gustan. Cuando van a seleccionar un gallo para semental, ¿quién de los dos es el que lo selecciona?
– Ambos… el gallo debe pasar por la etapa de acondicionamiento antes de entrar al corral de cría.

141RyR01b

Panorámica de las instalaciones de R & R, en Ripley, Mississippi, USA. (fotos: RJGZ)

– Entonces, ¿si Kerry ve un gallo y le gusta, le pide a Gary su opinión?, ¿así funciona?
– Sí, y viceversa. El punto es que, si no estamos de acuerdo, tampoco discutimos. Si tengo un gallo que quiero criar pero a mi hermano no le gusta, entonces me llevo al gallo y lo meto en un apareamiento individual; tengo que probarlo antes de que criemos muchos de ésos. Si alguno de los dos no lo aprueba, entonces probamos y tomamos la decisión. Pero casi siempre coincidimos.

– En el caso de las hembras, ¿el proceso es similar?
– Es más riguroso. Los hermanos de esas hembras tienen que haber ganado muchas veces.

– ¿Cuál es la edad de la hembra que consideran idónea para empezar a aparearla, 10, 11 meses?
– Diez meses, pero las pongo con gallos machos, no con pollos, sino con gallos de dos años para arriba; incluso algunas veces ya son un poquito maduros, pero eso no importa.

141RR11

Gallo Hatch/Brown Red, de R & R, en Ripley, Mississippi, USA.

– ¿Cuál es la mayor edad en la que usan a una gallina?
– Más o menos 5 ó 6 años; de manera excepcional, un poco más. Lo importante es que la gallina esté en buenas condiciones, que camine bien, que tenga buenos ojos. Además, por lo general, siempre tenemos pollas nuevas y las vamos preparando con tiempo, para no tener que explotar tanto a las gallinas viejas. Si hay una muy buena, pero se hace vieja, le ponemos un pollo y empezamos a tratar de reemplazarla, pero eso debemos hacerlo con tiempo.

– En el caso del macho, ¿cuál es la edad máxima en que ocupan a un semental?
– Por lo regular, 6 ó 7 años, o incluso menos si vemos que sus ojos comienzan a cambiar de color. Es como con los humanos, si dos personas viejas tienen un hijo, el niño no va a ser muy fuerte, va a tener problemas de salud; mientras que si ambos son jóvenes, el niño será saludable.

– Cuando ustedes jugaban en Estados Unidos, ¿quién preparaba los gallos?
– Ambos. A cada quien le toca un día. Tenemos estilos distintos, uno más pesado, el otro más ligero, pero siempre lo hacemos entre los dos.

141RR05

Gallo Kelso, de la cría de R & R, en Ripley, Mississippi, USA.

– ¿Cuál es, básicamente, el sistema de preparación que utilizaban?
– Mucho trabajo, movimiento y topas, siempre moverlos. Mucho trabajo de mesa, de voladero y rascadero. Sólo cuando sentimos que se están aburriendo los ponemos en tee-pees, para refrescarlos. La primera semana es para la precuida y para amansarlos, y luego otras tres para la preparación.

– ¿Cuál es el arma que más les gusta y por qué?

– La navaja corta, porque ganamos con ella, porque con ésa siempre gana el mejor gallo, el más fino.

– Kerry, mencionaste que soltabas gallos para el Sr. Jumper, ¿te gusta soltar?
– Sí, me encanta.

– ¿Has soltado gallos en México?
– Sí.

– ¿Cuáles son las principales diferencias que encuentras entre hacerlo en México o en Estados Unidos?
– En Estados Unidos, cuando se hace bien, la mayoría de las personas se ponen celosas. Si gano aquí, todo el mundo se calla, pero si pierdo, todos hacen escándalo. En México, no son celosos, ni siquiera quienes están en otros partidos, ni siquiera los que no son criadores de gallos; aplauden lo que el gallo hizo. Allá entienden que se trata de los gallos, no de las personas.

– La gente va a disfrutar de los gallos.
– Así es. Por ejemplo, vea cómo se viste la gente aquí y cómo lo hace en México. La manera como se visten aquí no sería aceptable allá; en México la gente se viste mejor para ir a una pelea, este deporte tiene más prestigio en México.

– ¿Y a Gary también le gusta soltar?
– No, me gusta más verlos.

– Debe haber una marcada diferencia entre ustedes, como ésta: a Kerry le gusta más soltar; a Gary, no. Entonces, ¿qué es lo que prefiere Gary?
– Ganar y ver a los buenos gallos.

– ¿Alguna vez les ha corrido algún gallo?
– Nunca nos ha corrido ninguno en México. Nosotros probamos a los gallos antes de sacarlos. Algunos nos corren aquí, pero eso es antes de la selección, de mandarlos a México. Los que mandamos allá ya van probados.

– ¿Qué hacen con los gallos que corren aquí, mientras los someten a las pruebas?
– Ese corral de cría lo destruimos totalmente, se acaban. Si es más de un gallo, a lo mejor tienen un problema en general. Probamos al menos tres gallos por corral: tienen que ser saludables, perfectos. Si salen malos los tres… entonces destruimos el corral completo.

– No consideran que a veces somos un tanto exigentes, es decir, hay golpes o heridas que el gallo reciente de manera especial; hay golpes en los oídos o alrededor de ellos que pueden confundir mucho al gallo y quizás, si el golpe se repite, éste pierda totalmente el sentido y eso lo obligue a irse, pero eso no significa que esté demostrando cobardía.
– En esos casos, lo que ocurre es que hay presión en la cabeza del gallo, se pone muy nervioso. Eso es lo que pensamos, que puede ser un problema en el cerebro.

141RR12

Giro Hatch, de la cría de R & R, en Ripley, Mississippi, USA.

– Simplemente, creo que sólo quien nunca ha jugado gallos (o al menos no los suficientes) puede jactarse de que jamás le haya corrido ninguno.
– Estoy de acuerdo, si nunca le ha corrido un gallo, eso significa que no ha jugado lo suficiente, pero debe saber eso antes de ir a las peleas grandes. Los gallos se deben probar en casa, para evitarse problemas afuera, en los palenques grandes.

– Han ido a Juriquilla varias veces, ¿qué es lo que les gusta de ese evento?
– Hay buenos gallos, pero es difícil para muchos porque tiene que ir desde aquí y, como son encuentros de muerte súbita, si por alguna cosa pierden a la primera, deben regresar a casa, con todo y los gastos que ya hicieron para llegar allá. Pero uno puede estar seguro de estar participando en la mejor competencia de lo que existe.

– ¿Qué habría que hacer para que ese evento fuera aun más atractivo?
– Peso abierto y sin eliminación, que cada quien lleve los pesos como pueda y allá se ajusten las peleas entre pesos iguales, y que no haya eliminación hasta el final.

– Eso permitiría incluso una participación más nutrida. Por otro lado, ¿el derby México-Estados Unidos resulta más atractivo para ustedes?
– No. No nos gusta porque tenemos muy buenos amigos en México. Podría ser bueno, pero no me gusta la idea de que nos enfrentemos contra los mexicanos.

– Me parece que lo que se busca es un poco la morbosidad por el enfrentamiento entre las dos naciones. Pero no es cierto, en realidad, es sólo una idea. Mi impresión personal es que todos los participantes de Estados Unidos disfrutan y comparten los éxitos de cualquiera de ellos, más que cuando compiten todos aquí.
– Mire los videos, eso es cierto, Allá, cuando alguien gana, todo mundo está contento; lo festeja; mientras que aquí, en Estado Unidos, cuando uno gana, de todos modos la gente está triste. Por eso es bueno ir allá.

141RR08

Gallo Brown Red/Hatch, de la cría de R & R, en Ripley, Mississippi, USA.

– ¿Creen que se acabarán los gallos en Estados Unidos?
– No, nunca. Si nos remontamos en la historia, siempre ha habido gallos en los Estados Unidos. Tengo revistas de hace 60 años, donde aparece Mr. Jumper, se remontan a los años cuarenta. Es una herencia y siempre lo sido.

– Un buen amigo de noventa y tantos años tiene una acuarela donde se ve una especie de granero, afuera hay un redondel donde hay damas y caballeros de corbata que están soltando gallos; se trata de una fiesta familiar. He estado platicando con mi amigo para poner esta pintura en un póster, a ver si así algunos de sus paisanos estadounidenses sienten vergüenza al pensar que esto se esté perdiendo por su culpa.
– De ese modo, la gente podría ver para qué son buenos los de la Humane Society y lo que han logrado con sus argucias.

– ¿Han pensado poner algunas instalaciones, alguna granja, en México?
– Tengo muchos amigos que tienen gallos allá y me tratan como si fuera de la familia. La gente en Estados Unidos no recibe a los demás con tanta calidez como en México, pero aún no lo decidimos.

– ¿Cuántas veces has estado en México, Gary?
– Cuatro, cinco, quizás seis veces.

– ¿Cuál crees que sea la principal diferencia entre el criador mexicano y el estadounidense?
– Hay buenos criadores en México, pero no todos tienen buen clima o un buen terreno que puedan aprovechar bien los pollos. Además, allá no siempre se tiene acceso a buenos gallos, a alimento de primera y al dinero. Eso tiene mucho que ver, pero sobre todo el hecho de que allá es difícil tener contacto con los mejores criadores.

– ¿Y en cuanto al manejo?
– Hay muchos criadores y preparadores capaces en México, lo que pasa es que simplemente no todos tienen acceso a buenos gallos.

141RR19

Hermosa gallina gira de R & R.

– Creo que hace falta mayor capacidad de selección…
– Quizás, también. Es como en los jugadores de fútbol. Si el jugador no ingresa al equipo correcto, nunca llegará a ninguna parte. También influye el entrenador; sin un buen entrenador, tampoco llegarán a ningún sitio.

– Tú has ido muchas más veces a México, Kerry, ¿no es cierto?
– Sí, muchas más. Es que mi hermano es el que se debe quedar a trabajar. Incluso cuando empezamos a jugar, él entrenaba los gallos y yo me los llevaba a jugar lejos, a tres horas de distancia, pero él se quedaba siempre a trabajar.

– ¿O sea que tú sufrías viajando, mientras Gary se quedaba a trabajar?
– Pues sí. Cuando empezamos eran muchas horas las que debíamos trabajar. Mi hermano empezó a criar para mí, para que yo los jugara, si no hubiese sido por él, simplemente no habría sido posible. Él es muy buen criador y preparador. Cuando los preparamos, yo trabajo más con las manos, en la mesa; pero él los mueve más.

– En tu opinión, Kerry, por lo que has visto en todos los lugares donde has estado, ¿qué crees que hace falta para que el criador mexicano se desarrolle más?
– Calidad en lugar de cantidad. Una mejor selección; es preciso seleccionar más, aunque críen menos. Aprendemos de cada lugar a donde vamos; si no puedo aprender qué hacer, entonces aprendo qué es lo que no debo hacer.

– ¿No consideran ustedes que a veces algunos galleros mexicanos son poco objetivos?
– Algunos estadounidenses también lo son, de eso hay en todas partes. Tu objetivo debe ser siempre ser mejor cada día.

– Cuando hablo de objetividad me refiero a que, en ocasiones, gana el corazón, no la cabeza.
– No hay mucha gente que tenga a los gallos en el corazón; en realidad hay muchas más personas que los tienen en la cabeza.

– Creo que hay que tener a los gallos en el corazón, pero hay que usar la cabeza para seleccionar, para ser estricto al hacerlo; no pensar en que un gallo será bueno porque le tengo especial afecto, porque me lo regaló un querido amigo.
– Cuando Mr. Jumper me pidió que le soltara por primera vez, le pedí que me regalara un gallo para la cría. Me dio un gallo que no estaba muy bonito: tenía cuatro plumas en la cola, pero produjo estupendos pollos. El año siguiente, me regaló un hermano, precioso, una cola grande que le arrastraba, pero los hijos fueron gallos regulares. El problema es que la gente busca la belleza; es como con las mujeres, todos buscan la belleza, pero lo bonito nada más se queda en la piel, no tienen nada en el corazón.

– Ahí es a donde quería llegar, por que eso es lo que pasa con mucha frecuencia. Las personas se enamoran de los gallos más bonitos, pero no necesariamente son los mejores. Eso, por desgracia, ocurre con mucha gente en México. Y, pasando a otra cosa, ¿tiene alguna importancia para ustedes la posición del espolón?
– Me gusta que, al mover el dedo de atrás, toque el espolón. No me gusta que el espolón esté muy alto en la pierna. Los mejores gallos que hemos tenido, les doblas el dedo y tocan el espolón.

141RR14
– El hecho de que el gallo tenga las piernas muy hacia delante o que al verlo parezca pato, porque las tenga muy hacia atrás, ¿tiene alguna relevancia para ustedes?
– Volvemos a lo que decíamos antes, la calidad. Los gallos que parecen patos los quitamos, esos salen de la cría, no son seleccionados.

– ¿Les gustan los gallos de lomos anchos?
– No tan anchos, pero tampoco tan estrechos.

– ¿Y el color de los ojos?
– Deben ser rojos, porque eso significa que están saludables. Los gallos más sanos son los que tienen los ojos de un rojo brillante, como si fueran de cristal.

– ¿Tienen animales de origen oriental?
– Yo jugué muchos para Johnnie Jumper, pero no me gustan. No son nuestro tipo de gallo.

– Para finalizar, me gustaría que compartieran alguna anécdota con nosotros, algo memorable del mundo de los gallos.
– La primera vez que fuimos a México, ganamos dos compromisos grandes en contra de uno de los jugadores más fuertes de México. Cuando ganamos ese derby, cuando soltamos el primer gallo, todo el mundo en México nos ovacionó de pie, eso será algo que siempre recordaremos. Y eso es muestra de que lo mejor es el deporte, no el dinero.

– ¿Recuerdan dónde ocurrió esto?
– Fue en Juriquilla, y también recuerdo el color del gallo rival y la gente… esa será una pelea que nunca olvidé, que nunca voy a olvidar.

– Gary y Kerry, muchas gracias por su tiempo, por haberme recibido y haberme dado la oportunidad de compartir con los lectores esta plática. Hay mucha gente que quiere aprender y que espera con ansias esta entrevista. Ustedes, como R&R, gozan de un gran prestigio en México y estoy seguro que la gente recibirá estas líneas con mucha emoción.
– Gracias a usted.

Anuncios

Deja un comentario

Raúl y Horacio Bello “Liquid Ámbar y Gallomaquia”

junio 2014, No. 190

Rodolfo J. Guerrero Zúñiga

–Tengo el gusto de estar con los señores Raúl y Horacio Bello, titulares de Gallomaquia y Liquid Ámbar. Horacio, básicamente ustedes iniciaron como criadores antes de que yo recuerde que estuvieran metidos en el mercado de implementos para gallos.
–Sí, nosotros comenzamos como jugadores, empezamos a jugar gallos, posteriormente empezamos a sacar unos poquitos animales y la gente local los adquiría con nosotros, fue creciendo poco a poco eso de Liquid Ámbar, de sacar doce animales en una azotea, el siguiente año produjimos cien, después 500, y así nos fuimos yendo; como a los dos años de empezar Liquid Ámbar empezamos a traer algunos implementos para aves para nosotros y también muchos amigos de nosotros empezaron a adquirir ese tipo de implementos y así es como empieza a surgir la idea de traer más cosas, ir surtiendo y hacer un negocio más en forma, lo que es actualmente Gallomaquia.

–Y la impresión que tengo Raúl, es que hoy día Gallomaquia es más importante que Liquid Ámbar, ¿o estoy equivocado?
–No, yo creo Ingeniero que sí representa un negocio más grande, en el sentido de negocio, pero en el sentido personal es Liquid Ámbar.

190Horacio_1

Raúl y Horacio Bello.

–¿Dónde tienen la gallera hoy, Horacio?
–Bueno, la gallera está dividida en cinco secciones, básicamente en el Estado de Morelos, la parte más grande la tenemos rumbo a los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, colindando hacia el Estado de México, todo muy cerca, y de ahí tenemos una pequeña gallera de cuido, una gallera de tránsito en donde está Gallomaquia, de ahí sale todo lo de envíos y tenemos tres lugares más donde cambian de pluma las aves, se levantan pollos, en sí tratamos de llevar todo el proceso y ya que no tenemos un lugar amplio para tenerlo todo junto.

–¿Cuántos animales están produciendo hoy día?
–Este año ya encerramos 3 mil animales machos e incubamos un promedio de mil huevos cada semana desde diciembre para acá, entonces tuvimos el nacimiento de 14 mil animalitos, de los cuales un promedio de 7 mil son machos y se venden muchos animales de un día de edad, un mes, tres meses y de ahí a los seis meses.
Porque no tenemos capacidad de encarcelar tantísimo animal, entonces se empiezan a vender desde chiquitos.

–Y la incubación supongo que es artificial, ¿ustedes tienen sus propias incubadoras?
–No incubamos, mandamos incubar aquí mismo en Morelos, en Cuautla.
Tenemos allí en Cocoyoc, muy cercano a aquí, Incubadoras El Amarillo, que es donde llevamos nuestro huevo a incubar, tenemos bastante confianza con esta gente y nos entregan muy buenos resultados, tenemos nacimientos entre 80-90 por ciento, y ya cuando baja la temporada el 70.

190liquid_04

Pollitos saliendo de incubación lisitos para marcarse.

–Y supongo que ya les entregan el pollo vacunado con Marek.
–Nosotros vacunamos en la granja Marek, al recoger el animalito se vacuna y se marca, tenemos sexador también en la granja, entonces cuando llega el pollito se vacuna y se sexa.

 

–Yo encuentro que hay algunas cosas, no sé si ustedes las estén implementando, yo he visto un par de sus videos donde das instrucciones como todo un Médico Veterinario de qué debe hacer la gente para tratar ciertas cosas; no los he visto completos porque siempre ando corriendo. Hay ahora una prueba de sangre que estaban haciendo en la UNAM, el jefe del departamento de producción de aves prácticamente cerró el laboratorio, y una herramienta que era fundamental para muchísimas personas está en la basura, pero se corrían unas pruebas, creo que te costaba alrededor de $15.00 cada muestra de sangre que presentabas, y te decían cuál era el estado de salud de las aves, yo no sé si ustedes tengan algo implementado de esa naturaleza.
–Primeramente aclarar que los videos que subimos y los consejos que nosotros damos son desde el punto de vista de criador y no desde un punto de vista médico veterinario ni profesional, y eso lo aclaramos en cada video, lo hacemos con la intención de que la gente sepa cómo hacemos las cosas en Liquid Ámbar, lo que nos funciona y lo que no. Lo segundo en que nosotros basamos mucho nuestra cría es en tener un sistema inmunológico fuerte en las aves, para nosotros es básico que los animales tengan un sistema inmune fuerte ya que cualquier problema que puedan tener –parásitos, coccidias, bacteriano, cualquier problema patológico- es más fácil que ellos tengan una buena respuesta hacia todo este tipo de problemas con las ayudas que se les pueden dar con antibióticos, vacunación y todo eso; en segunda instancia implementamos programas de bioseguridad en la granja, tratamos de tener controles sobre roedores, fumigación, limitar la entrada de las personas ajenas a la granja y tener en sí un control sobre pajaritos, parásitos internos, externos y programas de desinfección, todo esto lo calendarizamos. Lo siguiente en lo cual basamos nuestra producción y que nosotros consideramos un éxito tanto en la fertilidad como en la cantidad de producción que tenemos es que buscamos prevenir problemas en las parvadas; si nosotros empezamos a ver que el clima comienza a cambiar, empezamos a suministrar un programa de vitaminas adecuadas para reforzar el sistema inmune, y si es necesario un programa preventivo de antibióticos; eso es básicamente lo que nosotros tratamos de hacer. En cuanto a los muestreos de sangre, no tengo conocimiento específicamente del que me habla, lo que sí tenemos muestreos cada 20 días es de Influenza, Newcastle para tener nuestra certificación en orden con SAGARPA.

–¿Qué familias están criando ahora? ¿qué líneas de gallos, qué sangres están criando, cuál es el origen?
–Desde el comienzo a nosotros nos gustaron los gallos orientales, batallamos mucho porque las aves que hay de origen oriental, y más hace 15 años, eran muy hacia la corta, no había tanta sangre como ahora de origen oriental, “gallos orientalizados” como les dicen, que jugaban navaja, o por lo menos no había tanto acceso, entonces desde el principio nosotros empezamos con gallos orientales, actualmente conservamos nuestra familia de aves orientales para meter un porcentaje de esa sangre en las familias que manejamos. Básicamente es una familia que le llamamos Predador que es nuestra, que tiene un promedio de quince años, un Hatch que el origen viene de sangre Leiper de Graves, de hace muchísimo tiempo, un poquito de McLean, sangre de Jimmy East, y un porcentaje de sangre oriental; actualmente esa sangre tiene un porcentaje de Cardenal porque tuvo una mejoría. Entonces estamos hablando de los Hatch y una familia de Sweater que denominamos Rex por la inclusión de sangre oriental y por considerarla una familia propia, no una línea ni una raza, es un Sweater que trae varias sangres de Sweater. ¿Cómo conformamos esas familias? nosotros las conformamos buscando los individuos sobresalientes, comprábamos algunas aves, las metíamos a criar, no todas funcionaban, la mayoría de aves que compramos no funcionaba, entonces si un individuo funcionaba lo metíamos a la línea, y así fue como conformamos esas dos familias, los Sweater y los Hatch. Aparte manejamos Cardenales, la familia del Sr. Carlos Méndez que nos hizo favor de facilitarnos en el año 2008 o 2009, tenemos un poquito de sangre Roundhead de origen del Sr. Gary Gilliam y un poquito de Roundhead del Sr. Carlos Méndez también, Sweater del Sr. Carlos Méndez de los cresta de sierra que fue el gusto de nosotros y poquita sangre de Radio, básicamente de Roy Brady, en 2007 le compramos 60 gallinas directamente al señor Brady, que el Sr. Garza nos hizo favor de traerlo acá a la granja y nosotros negociamos directamente con Roy esa familia de Radios que actualmente es la que tenemos ahora con la inclusión desde hace un año de un poquito de sangre de Johnny Jumper y de Randy de la misma familia, a la cual también hemos adicionado sangre oriental. Todas nuestras familias tienen un porcentaje pequeño de sangre oriental.

190liquid_06.jpg

Sweater Rex.

–En un principio jugaban ustedes con mucha frecuencia, yo no sé muy bien cómo anden en esta zona, pero ya no los veo que jueguen con tanta frecuencia, ¿a qué se debe, los negocios se los han impedido?
–Nosotros comenzamos como jugadores, primero con la empresa del Sr. Alfonso Franco, estuvimos jugando de forma cotidiana en todas sus ferias, con Salvador Bastida entre otros y de forma regional; jugamos tres veces los Intercontinentales, en uno de ellos nos eliminaron para pasar a la final de la cuarta ronda, en otro nos eliminaron en la segunda ronda y en otro en la primera, y a nivel regional. La situación por la cual dejamos de jugar fue por el tiempo, empezamos a criar más animales, tenemos los negocios propios de la familia y mi hermano ya era casado y yo me casé poco tiempo después, ambos tenemos hijos, entonces todo eso nos fue quitando un poquito de participar en las jugadas porque empezamos a meternos tanto al gallo que estábamos descuidando nuestras familias y estábamos descuidando nuestros negocios, porque llega uno de la jugada y aquí en Morelos se utilizaba de que salía a las 4 o 5 de la mañana, y al día siguiente llevar a los niños a las 7:30 a la escuela y estar en el negocio, no era factible; y aparte de todo eso el gusto de nosotros es la crianza, a nosotros nos gusta la jugada, la disfrutamos, pero tenemos un gusto muy particular por estar haciendo cruzas, estar movidos, meter esto aquí, ahora experimentar acá, eso es lo que nos apasiona, el criar los gallos.

 

–La alimentación que ustedes le suministran a los gallos ¿es un alimento comercial, alguna mezcla que ustedes han implementado?
–Sí, usamos alimento de Campi ahorita, pero es una mezcla que precisamente nos recomendó el Sr. Carlos Méndez para variar, porque nos ayudó a nosotros muchísimo, y es una mezcla que nos ha funcionado increíble, y eso comen los pollitos desde los dos meses y medio hasta el gallo que está en postura.

190liquid_15

Wingate Pavo.

–¿Es alguna mezcla a base de granos y pellet?
–No, es únicamente pellet, de mantenimiento, un poquito de alimento de cerdito de inicio, alimento de tilapia y un pellet que compramos en Purina que se llama Nucleous, un complemento de alimento energético para caballo y maíz entero del más pequeño que se pueda conseguir en el mercado, esa es la mezcla, y adicionamos probióticos, vitaminas en jarabe, aminoácidos.

 

–¿Qué porcentaje de proteína tiene esa mezcla?
–Anda más o menos en el 19 % en promedio, depende mucho del maíz aquí, porque aunque es poco lo que se adiciona, es una manera de bajar la proteína porque es excelente pero no en todas las etapas, hay una etapa en que si sigue dando una proteína alta, se atrofia el gallo, músculo, coyuntura, toda el ave.
Ahora, también de la mezcla, nosotros adicionamos un porcentaje de una avena agria que preparamos de un promedio de 15 a 20 % de la mezcla total, esto para evitar también problemas por exceso de proteína, la avena agria para nosotros es un súper alimento, lo vemos en animalitos que desde los dos meses de edad les proveemos, haciéndola agria en esa fermentación y el preparado con vitaminas y todo eso, el tipo de enzimas que se crean junto con la fibra, ayuda bastante al sistema digestivo de los animales y les produce un beneficio a largo plazo, porque también si el exceso de proteína es muy grande, hay atrofia, si los minerales se dan en exceso hay problemas de hueso, artritis y varias cosas.

–Muy bien. A mí me llamó mucho la atención en el momento en que ustedes, independientemente de los implementos, empezaron a generar medicamentos. Yo sé que ustedes no tienen un laboratorio, o puedo estar equivocado, que les maquilan todo lo que venden. ¿Es correcto esto?
–Sí, nos maquilan varios laboratorios, nosotros tenemos en sociedad un laboratorio constituido que se llama United Vitamins Laboratories S.A. de C.V. con los permisos y los registros de los productos que actualmente se comercializan en Gallomaquia; todo este tipo de productos fueron saliendo a partir de los diferentes tipos de resultados, de experiencias que en la cría íbamos obteniendo de las aves, son productos específicos para problemas específicos, esto es, no son antibióticos de forma general, un antibiótico para todos los problemas, vimos que determinadas fórmulas actuaban en determinados problemas y esos fueron los que se incluyeron en la línea actual de productos UVL.

190liquid_03

Oriental Liquid Ambar.

–Pero ¿cómo surge esta situación? ¿consideran que en el mercado no había el producto adecuado de acuerdo a la experiencia que ustedes iban conformando, teniendo?
–Es correcto, la falta de medicamentos específicos en aves de combate: no había.
No había; vámonos por uno nada más: el gusano de gañote, que casi nadie conoce y es un gusano que hace bostezar a los gallos, de repente estás viendo a tu animal y como que bosteza, es el gusano de gañote, muy poco conocido.
El problema de barrenador de pluma es otro, ese piojito que se come la pluma; ese problema también es muy específico y es serio, está en toda la República y tenía poca atención respecto a los productos que había. Por ejemplo el Feather Flex, que es un producto específico para ese tipo ha debido su éxito gracias a que el producto tiene las condiciones para darle a las aves un mejoramiento en cuanto a su plumaje, de forma prolongada, cuando se calendariza es un mejoramiento completo. Hay que recordar que en las aves la salud no es solamente que se sienta redonda, esté bien de cuerpo, que la sientan llena; una vez se puede sentir llena, pero a la mejor tiene un exceso de grasa, tiene parásitos internos, externos, entonces todo ese tipo de detalles es lo que nosotros hemos ido tratando según nuestra experiencia con las aves, ir llenando esos huecos.

 

–Hay un producto, lo diluyen en agua y me comentaron que era excelente producto, como el producto estrella de ustedes. No sé si esto sea cierto o no, pero la gente a donde lo he visto les he preguntado ‘¿qué tal sale?’, ‘de maravilla’ me dicen.
–Sí, para vías respiratorias, es el Biotec, un producto de etiqueta azul. Por qué el Biotec ha tenido un funcionamiento en el mercado y a nivel granja, en el campo, por una situación de que la mayoría de veces que hay un catarro dentro de la granja, ese catarro trae una asociación bacteriana; nosotros lo hemos visto en laboratorio, cuando se manda es un catarrito pero también vine ecolibasilosis, posiblemente una asociación con pasteurela, cuando trae diarrea verde con blanco; puede traer micoplasma que es ya una complicación más seria de coriza, hay varios tipos, y cuando se dan esas asociaciones, si usted mete un antibiótico dirigido únicamente a un catarro la demás serie de asociaciones bacterianas siguen allí; en cambio, cuando a estos se asocia una fórmula que tenga un micoplasmicida, un espectorante para ayudar al antibiótico a llegar de manera rápida y eficaz a donde está la infección, no únicamente respiratoria, se tiene entonces una gama más grande de actuación. Lo que produce es que le da una limpieza más abundante a los problemas que puede tener; ya son raros los catarros que vienen solos, ya no hay, vienen con algún tipo de asociaciones.

–Fíjense que hay una situación que a mí siempre me ha parecido un tanto inquietante: en aves, hasta donde yo sé, no hay estudios serios que nos digan qué generan los antibióticos aplicados en exceso. Entonces, yo a veces cuando alguien me pregunta, recomiendo se tenga mucho cuidado en el uso de los antibióticos, que no se excedan; es muy común que algunos compañeros, empieza el problema con un pequeño catarrito y van a la farmacia veterinaria a comprar algo, y si el médico no sabe de aves casi voltea y lo revisa, y según como lo vea vestido es el producto que le vende, pero pasa el compadre y le dice “¡No, si esa cosa no sirve! Dale esto” y el otro cree en su compadre y va y cambia el producto; pero más tarde, pasa el gallero más famoso de la zona con el que tiene amistad y “¿qué le estás dando? No, eso es una porquería, toma, ve y compra esto”; entonces, en un mismo día la gente le da hasta tres productos diferentes, y los animales no se alivian. ¿A qué creen ustedes, de acuerdo a su experiencia y su relación con los galleros que se acercan con ustedes, que se deba esta necedad de acudir a alguien que verdaderamente nos oriente para hacer las cosas de manera correcta?
–Bueno, primeramente, sí tiene completamente la razón: los antibióticos en abuso son muy malos, la flora digestiva se la lleva completamente y luego ya no hay asimilación de nutrientes y produce más daño, mata bacterias benéficas y nocivas, entonces en ese sentido debe haber mucho cuidado en la suministración de antibióticos, de vitaminas y de minerales, porque luego cualquier cosa dan calcio, y es un problema igual; a todos nuestros clientes nosotros les recomendamos que se asesoren con médicos veterinarios capacitados, es lo primero, nosotros no asumimos ni pretendemos asumir ese papel, en Facebook por ejemplo mucha gente me pregunta “oye, qué me puedes recomendar”, pues yo no soy médico veterinario, mi experiencia en la granja es esta, pero no tengo los conocimientos, no he tenido a veces la experiencia para que le pueda aportar, desgraciadamente hay muchos galleros que no tienen la posibilidad de acudir a un médico veterinario, por equis o ye cuestiones desde económicas o de que ya fueron con el veterinario y no le sacó el problema, fueron con otro y tampoco, a la mejor no fueron con el veterinario adecuado porque también hay especializados. Ahora, una cosa Ingeniero que yo no sé si esté bien o esté mal, yo siento que un gallo de pelea, en mi experiencia, no se le puede tratar como pollo de engorda, el metabolismo de un ave de pelea es muchísimo más rápido: corre, vuela, la crianza es totalmente diferente, entonces a partir de allí yo siento que debe de haber algún tipo de especialización en los veterinarios para que nos puedan apoyar; nosotros nos apoyamos con los laboratorios que a parte nos producen y nos venden medicamentos, manejamos varios laboratorios y con ellos y los médicos veterinarios buscamos la asesoría para tener un panorama más amplio de la situación. Lo interesante de esto es que el gallero busca cada vez más la profesionalización, la instrucción, y en ese sentido calendarizar, no abusar ni de la proteína, ni de minerales ni de antibióticos, puede ser una forma de llevar bien una parvada; también existe un problema cuando no se detecta la enfermedad de forma adecuada y se suministra cualquier antibiótico pues tampoco va a haber un resultado positivo y va a ser mayor el daño, siempre debe de haber la asesoría de algún médico veterinario capacitado, atrás de cualquier granja de gallos de pelea.

190liquid_05

Predador

–Sí, pero a mí me parece que sí hay, y no porque estén ustedes presentes o esté yo con ustedes, hay quienes tienen muchos años en los gallos, que han hecho las cosas bien durante muchos años y comparten sus experiencias, y eso me parece que es válido y que es una manera de apoyar a la gente que no tiene facilidad para acceder a un médico veterinario especialista, porque lamentablemente la mayoría de las farmacias que hay en toda la República, los dueños se especializan en perros y gatos, o en su defecto en bovinos, equinos, y los gallos de pelea nunca han sido vistos como una fuente de trabajo importante; me parece que eso está poco a poco cambiando, hoy ya en la Universidad Nacional ya hay una posibilidad de entrarle en animales para show, que es a donde los tienen catalogados, y en varias instituciones hay gente con la mente más abierta, la Anáhuac, la del Estado de México, la UDG, Aguascalientes; ya hay varios lugares donde están tratando de darle a los jóvenes que están en la carrera una opción adicional, y creo que eso es bueno en la medida que esto se difunda de mejor manera y que nosotros también nos preocupemos por tratar de darle difusión a ese asunto para beneficio de nosotros mismos.
–Y es básico Ingeniero que para que todo esto pase y pase bien, usted mencionó hace ratito que la mayoría de los galleros se apoyan en su compadre o en el amigo, no, debemos de acostumbrarnos a solicitar un médico veterinario, hablar con él, decirle “mira, quiero que veas mi granjita, yo no tengo mucho dinero”, y son accesibles muchas veces los veterinarios, y tienen la asesoría exacta o más precisa de un médico veterinario atrás.

 

–Exacto, coincido contigo Raúl, lamentablemente hay un poquito de tabú también hacia el médico veterinario, porque el que yo conocí en mis inicios yo lo veía que llegaba a la farmacia, llegaba yo y él me veía de arriba a abajo y siempre me daba el producto más caro, siempre, y a mí realmente no me importaba porque lo podía pagar, pero sus instrucciones no eran las más adecuadas porque él no sabía; afortunadamente en aquellos años tuve la fortuna de conocer a Reynaldo Moreno Díaz de la UNAM, y ahí el mundo se abrió para mí en el aspecto de atención a los gallos porque él es especialista en aves, sus investigaciones sobre todo lo que fastidia a las aves le daban otra dimensión y en aquel entonces él le daba asesoría al Sr. Guillermo Estrada del partido “Melchor Ocampo”, entonces era alguien que sí sabía de qué se trataba todo el tema; lamentablemente no tenemos muchos como él, pero ya irán saliendo. ¿Qué consideran que hace falta todavía en los gallos para que la gente nos vean de una forma diferente?
–La profesionalización del gallero, considero, otra cuestión es que las jugadas en México deben de cambiar, no podemos seguir jugando gallos con los mismos esquemas a los que estamos acostumbrados, debe de existir un respeto completo al gallo de pelea, debe haber un lugar donde se depositen las aves después de combatir, debe de haber atención médica para las aves en todos los palenques, del tamaño que sea, y debe de ser obligatoria la atención para las aves heridas; en ese sentido creo que sería una primera etapa, la segunda parte es que el gallero tiene una marca desde el cine mexicano que no nos hemos podido quitar del parrandero, el apostador, las peleas, toda esa situación, la fiesta se debe de volver más familiar, debe de entrar de nuevo la afición a jugar gallos, a dejar a un lado los intereses y que se vuelva más afición, más familiar, en la medida que eso se pueda hacer, que aún hay tiempo, porque salvo en León que es donde me parece que está prohibida la entrada de menores a los espectáculos de los gallos, me parece que se decretó que menores de 16 años no podían acudir a gallos y toros, en todos los demás de la República Mexicana puedan acceder niños de todas las edades.

–No creo que sea en León, porque yo acabo de estar allí hace poco y fácil había unos 17 escuincles, parecía jardín de niños, y no lo digo de manera despectiva, niños entre los 5 y 9 años de edad.
–Salvo confirmar la información que le acabo de dar, creo y casi estoy seguro, pero el cambio del gallero, la mentalidad del gallero; luego me dice la gente “oye, en México qué falta” pues falta una conciencia colectiva, aquí no va a llegar un mesías, no va a llegar alguien a cambiar México, es una conciencia colectiva y esto mismo nos falta en el gremio gallístico. Ha tenido una explosión increíble en los últimos 7-10 años para acá, que sin ningún apoyo gubernamental ha crecido enormidades, no tenemos estudios, pero más que cualquier tipo de afición, más que los charros, de animales de show, porque hay galleros en cantidades exorbitantes, no sé si alguien tenga el número adecuado de cuántos galleros hay en la República, aficionados al gallo, pero cada día hay más y más; me doy cuenta de eso al ver páginas en facebook de galleros que tienen más de 15 mil o 20 mil seguidores, y veo páginas de gobernadores de algunos estados que tienen 4 o 5 mil seguidores.

190liquid_01

Cardinal con Oriental.

–Yo he viajado por toda la República, he tenido la fortuna desde antes de ser gallero, yo viajaba mucho como perito valuador de inmuebles, tuve la fortuna de que los notarios a los que yo les trabajaba tenían clientela en casi todo el país porque eran gente de una enorme capacidad, y en el número de asociaciones afiliadas a las tres que existen, yo calculo que hay entre 500 y 600; no lo puedo precisar porque dos de ellas no dan información; en cuanto a la Federación a la que todavía pertenezco y que con otras personas fundamos sí te puedo decir; entonces yo calculo por el número de eventos que he visto más todo lo que sucede en este país, hoy se juegan 12 millones de peleas de gallos al año, estamos hablando de 24 millones de aves, y genera más de 500 mil empleos desde el muchacho que barre el palenque, los que venden los boletos, los que imprimen los pósters…
–Corredores, meseras, y a parte todo lo que genera en el lugar, los taxistas, los comerciantes, los abarroteros, hoteleros; nada más un evento de la envergadura de Juriquilla, todo el movimiento llena de vida a toda una parte.

 

–En Aguascalientes, en el año 2011 o 2012, durante los 23 días o 25 que dura la fiesta, llegaron a la ciudad 7 millones de turistas en 25 días; ya sabes que yo soy muy chismoso y me gusta meter la cuchara por todos lados en el buen sentido, hay gente en Aguascalientes que ese mes que trabaja le genera ingresos para vivir los once meses restantes, entonces como tú bien dices, hoteles, gasolineras, peajes, restaurantes, souvenirs, en fin, es impresionante lo que esto genera y a mí me parece que en buena medida nosotros como galleros no hemos hecho la tarea, no nos ha preocupado generar una imagen diferente. Entonces creo que también nosotros tenemos la obligación, en la medida de nuestras posibilidades, de en nuestro pequeño entorno, tratar de darle una imagen diferente. Hay muchos políticos, hace unos siete u ocho años, Agustín Peña y su servidor estuvimos en la Cámara de Diputados, dimos una charla y cuando nos fuimos a sentar porque había un grupo de apicultores que también tuvieron espacio para que hablaran del apoyo que necesitaba la apicultura en el país, estábamos sentados y atrás de nosotros se acercaron como siete u ocho diputados a darnos sus tarjetas y felicitarnos porque ellos eran galleros, y yo en un momento les reclamé y les pregunté por qué no lo dicen, “no, es que políticamente no es correcto”. Entonces a mí me parece que ese tipo de cosas deben de cambiar; el papá de Sergio Sarmiento, gallerísimo el señor, a él también le gustan los gallos, pero políticamente no es adecuado.
–Urge. Usted lo dijo todo y lo dijo bien, no hay mucho para donde correr, tenemos que ponernos todos la camiseta, todos, no nada más un grupo.

–Si ahorita viniera a su negocio una persona y tocara la puerta y les dijera “Señores Bello, yo los admiro y quiero seguir sus pasos”, ¿qué tres consejos le darías tú?
–Responsabilidad el primero, mucho amor y mucho cariño a lo que quiera hacer: criar, vender, lo que quiera, y la honestidad, que debería ser el primero también.

190liquid_10

Hembras Shorty y macho Shorty con influencia Oriental.

–¿Y tú, Horacio?
–Yo básicamente lo primero que siento que es con lo que más batallamos los criadores es la educación, la información, la lectura, lo primero sería informarnos, lo segundo si pudiese yo dar una sugerencia sería saber qué es lo que queremos, ¿gallos ganadores? hay mucha gente que dice “que gane como sea pero que gane”, en nuestro tiempo de criadores nosotros pensamos que hacer un gallo a nuestro carácter, a como nosotros lo queremos, es un éxito, tener aves que se comporten como nosotros queremos que sean, que estemos a gusto con nuestra cría, que pierdan y ganen como todos, eso es un punto que nosotros hemos tenido muy claro. El primero sería aprender, el segundo saber a dónde quiere ir, y el tercero nunca creer que lo sabemos todo; nos dijo Don Carlos Méndez “el día que se acabe la selección aquí, se acaba la familia, aquí están estos animales y la selección es diaria, constante, desde el huevo”, ¿qué características debe tener el huevo, cómo podemos darnos cuenta si hay deformaciones, alguna anomalía, alguna enfermedad por la constitución del mismo huevo? ¿Cuál es el tipo de huevo, de qué tamaño lo tenemos que seleccionar, qué características debe tener, con porosidad o sin porosidad? El pollito debe de nacer solo, tener fuerza y poder para salir del cascarón, eso de ayudarlos a salir no funciona; con los pollitos que ya nacieron ver que estén perfectamente definidos; nosotros hasta antes de conocer al Sr. Carlos Méndez teníamos una idea de lo que es la selección, pero una selección que hacemos todos muy ranchera, que no traiga dedos chuecos o pico chueco, que no traiga plumas chuecas, que tenga buena conformación, que esté redondito, que tenga buena estatura, que se vea bonito, ese era el tipo de selección que conocíamos; a partir de que él nos guío y nos aclaró muchos temas en crianza fue como nosotros fuimos comprendiendo que ese es un inicio de selección bastante básico, pero hay una selección más profunda en las aves, y esa la vas aprendiendo con gente que nos apoya, con experiencia, y a lo que me refiero es que nunca vamos a dejar de aprender, el gallero puede tener 30 o 40 años. Una vez me impresionó mucho en Juriquilla una anécdota que le voy a comentar, como usted sabe desde que empezaron los eventos del Inter y todo eso he asistido con mi stand a vender, llego una persona de Estados Unidos, un criador que yo admiro mucho y que ya falleció, y le enseñan todos los libros que manejábamos, y se acercó otro señor grande también y le dice “oye, ¿qué te puede enseñar este libro?” tomando un equis libro, “nada, ya no me puede enseñar nada”; yo me quedé un poco meditando y pensé que si yo le pudiera dar una respuesta a él de qué es lo que pudiera enseñarle ese libro la respuesta sería que aprendería que la evolución en el mundo y en todas las actividades es diaria y constante, y que nunca termina, el conocimiento no puede ser limitado, no termina donde nosotros llegamos, el hambre de conocimiento siento que es lo que impulsa más a los criadores. Yo no puedo decir “verdaderos criadores” ni “criadores de azotea” ni “sacapollos”, para mí toda la gente que tiene sus aves de combate y las cría con amor, esmero, y trata de darles salud y mantenerlas con las mejores condiciones que pueda, para mí ese es un criador de gallos de pelea, sin importar si tiene un trío, un par, diez, cinco mil, los animales que tenga, en la calidad y esmero de él me doy cuenta y lo puedo catalogar como criador, porque en este medio mucha gente dice “Fulano es sacapollos, Perengano es criador de azotea” y nada más las grandes galleras pueden ser los criadores reconocidos.

 

–Yo en lo personal sí creo que hay sacapollos y hay criadores, hay quienes compramos tríos y a lo mejor con todo el amor del mundo los criamos pero no sabemos seleccionar, al otro año compramos otro trío y el próximo año el trío de moda y luego el trío del que ganó equis derby; para mí eso no puede ser un criador, un criador es quien se afana, quien pasan los años y va dejando en sus aves su huella, lo que va generando a través de los años, con errores, con aciertos, pero va tratando de establecer una familia, eso para mí es un criador, con todo respeto no coincido contigo que todos podemos ser criadores, hay sacapollos y pululamos, y gracias a ellos también la gallística crece. ¿Cuántos años les lleva a ustedes establecer una derivación de lo que hoy tienen para generar una nueva familia, de equis cruzamientos?
–Una familia, por decir, a nosotros no nos lleva menos de cinco años, es primero un programa de selecciones y posteriormente yo creo que de esos cinco años viene la perpetuidad o la estabilidad de características combativas, entonces gente que tiene una familia de menos tiempo pues se me hace que mantiene una familia que le dieron así, pero si uno quiere crear una derivación, le pongo un caso de ejemplo, de los Shortis de Don Carlos, nosotros estamos constituyendo una familia que le llamamos “7/8”, ¿qué quiere decir? que tiene 7/8 o tres regresos a la sangre de los Shortis sobre la filial materna, ¿por qué así? porque la filial materna es la que queremos conservar, entonces cuando queremos conservar nosotros una línea usamos la madre, queremos hacer una dilución de sangre oriental en ellos, entonces le metemos un porcentaje; obviamente en este proceso viene seleccionando los mejores, que no se metan, que jalen, que tengan resistencia al fierro, que respondan duro cuando están cortados, que tengan esa fortaleza y esa vitalidad, entonces ese es un programa de selección, esa selección puede ser muy drástica en esos primeros años, posteriormente creo que hay que estabilizar lo que ya tenemos y seguir seleccionando, ir sacando los frijolitos del arroz; en esa medida no podemos hablar que una familia se pueda constituir en menos tiempo, habrá otras personas que lo logren hacer de otra forma, yo no las conozco, soy un criador que tengo poca experiencia y únicamente con mis aves, pero dentro de lo que nosotros hemos aprendido es que no se puede estabilizar una familia, porque siguen saliendo genes recesivos, y donde se juntan dos recesivos regresa toda la familia entera.

–Entonces sí hay sacapollos y criadores, mi querido Horacio, porque llegar a lo que tú nos estás comentando es criar, es tener la mentalidad fija en lo que quieres hacer, te puedes equivocar, a la mejor en un momento dado este año pensaste que ya habías dado un paso adelante, te equivocas al seleccionar y el siguiente sientes que ese paso que diste va para atrás.
–Por eso debe de tener toda la familia, ese es un error que cometemos todos, avanzamos y ya no tenemos la otra parte de la familia; en lo que no se acabe de constituir una familia, debe de tener desde el primer paso, segunda generación, tercera, cuarta generación; si alguna de las generaciones de arriba es menor que la generación de abajo, se regresa uno a la generación de atrás. Sí sé a qué se refiere con lo de sacapollos, posiblemente el concepto al que usted refiere se ha utilizado de que llega un trío y están sacando animales de ese trío y únicamente se dediquen a producir sin tratar de hacerle alguna mejora, pero yo creo que hoy en México la mayoría de criadores, son muchísimos, ya se están olvidando un poquito de lo de la raza, de la pureza, están metiéndose un poquito a las habilidades combativas, al tren de combate, al desempeño que quieren que sus aves tengan, en ese sentido creo que tenemos un avance más importante.

190liquid_09

Sr. Carlos Méndez y Horacio Bello.

–Lo que pasa es que la mayoría de la gente cuando quiere comprar un gallo dice “yo quiero gallos ganadores”, oiga, pero ¿color de pluma…? “no, no, que sean ganadores”, entonces a mí me parece que quien tiene esa mentalidad no sabe realmente qué quiere, yo creo que tienes que empezar por elegir qué tipo de pelea te gusta, cómo te gusta que pelee el gallo, así de simple.
–Voy a platicar una anécdota Ingeniero, a la mejor ya la sabe porque Don Carlitos se encargó de regarla; nos hizo el favor Don Carlos de venir a seleccionar la granja, a enseñarnos, vino muchas veces, estamos muy agradecidos con él, “cuando venga, pregúntenme”, no’mbre, lo acabábamos desde la mañana hasta en la tarde, y empezó a seleccionar gallinas, ya teníamos en un corral como 110 y empieza Don Carlos “agárrenme aquella, y esta, apártenmelas” y que deja como unas 15 o 20 en el corral, y nosotros pensamos “no estábamos tan mal, mira cuántas son, pues está bien Don Carlitos” y dice “ahora mátenme todo eso” y nosotros “¡¿Cómo?! ¿Cómo, Don Carlos?”; al último, él mejor se fue, “Bueno, ahora enséñeme, Don Carlos, ¿por qué?”, y sí, pues matamos todo, fue algo impresionante. “Y ahora vamos con tus lotes de cría”, y matadero y matadero. Había unas gallinas americanas de un criador de allá, y le digo “estas no, son americanas y me salieron caras…“ y me dice, “está bien, Horacio, nada más te digo algo, allí hay peores gallinas de las que acabamos de matar”, y pues matamos todas ahí mismo, como 600 o 700 en total, y bien sencillo, me dice “¿dónde están los hermanos de estas gallinas?”. Al final nos dijo “les voy a decir por qué estas gallinas se van a quedar, a ver, ¿estas son de las mismas familias? yo no voy a ver lotes ni marcas, esta gallina se queda, esta se va… Ahora tráeme los hermanos de estas gallinas, fórmamelos, te voy a decir, yo no sé si sean buenos o sean malos, estos les van a pegar a los demás, yo no sé quiénes sean más rápidos, pero tópenlos y verán que estos pegan”. Y como era, todas las topas. “Ahora dígame dónde está la brujería, cómo adivinó”. Aquí hay una situación, la composición del cuerpo tiene un balance, lo primero hay que ver que las gallinas traigan la complexión adecuada y que las patas estén bien centradas, quillas, lomos, nos dijo cómo tenían que venir, qué tamaños, todos los pechos. La selección es un proceso completo. La gallina y todos los animales cambian su postura cuando se sienten en situaciones de estrés, si están relajadas vas a poder ver bien sus características. Y después de todo eso nos preguntamos qué estábamos seleccionando nosotros, nada más genética de las familias, por árbol genealógico es otra forma.

–¿Cuál es la cosa más chusca que les ha sucedido en sus negocios?
–Algo chusco, que primero no nos causó gracia, ya hasta después, porque cuando empezábamos en esto nos agarraron verdes, es una experiencia de vida; nos pidieron dos tríos, ahora ya es clásico que “te deposito el viernes” y que le urge al cliente que “mándemelos ya”, y pues sí, mandamos los animales, el cheque rebotó.

190liquid_14

Wingate con Oriental.

–Hoy día hay un individuo en León, yo nunca he hablado con él, pero las personas que han tenido la desgracia de ser “vacunadas” dicen que tiene mucha labia, es muy hábil, a veces se presenta como Arquitecto, Licenciado o Ingeniero, y siempre tiene prisa, quiere de un día para otro los animales y te deposita, pero el cheque no tiene fondos, es una cuenta cancelada o alguna cosa, entonces para que tengan cuidado, que la gente que lea la entrevista recordarle que ponga atención a estas cuestiones.
–Y ahora también en el facebook Ingeniero, hace diez días nos habla una persona y nos dice “¿cuáles son los gallos que estás vendiendo a tal precio?”, “No, no estoy vendiendo ninguno así”, nosotros tenemos dos perfiles de Facebook y nos dice “sí, dice Granja Liquid ámbar”, checa mi hermano y sí, un perfil que así se llama pero no es de nosotros, entonces empiezo a ver y ese señor estaba vendiendo con nuestro nombre, y para que no nos diéramos cuenta nos bloquea a nosotros, así no podíamos ver su página, y él les daba promociones de “deposítame 5 y te regalo 2” o sea, era para agarrarlos rápido, entonces hice público en los muros de nosotros que tuvieran cuidado con todo y el link, y ya una persona me informó cómo hacer para que lo cerraran, pero también en internet el robadero está duro, no solo facebook sino Mercado Libre y en todos lados. La imaginación del fraude está a tope.

–¿Algo más que quieran agregar?
–Una bendición le comento, la mayor bendición que hemos tenido mi hermano y yo en Liquid Ámbar es el Sr. Carlos Méndez, tiene mucho que no hablamos con él, pero sabe cuán agradecidos estamos con él, y espero que lo lea porque me va a dar mucho gusto eso.
Agradecerle bastante que Don Carlos antes de regresarse a Estados Unidos, porque ya no quería criar en México, nos mandó la sangre de los Kelsos más de la que tenemos nosotros, Roundhead, Sweaters y nos dijo estas palabras que no se nos van a olvidar: “Quiero que estos animales se queden contigo Raúl y contigo Horacio porque si no, los voy a matar” y esas palabras se nos quedaron grabadas, y para nosotros es una bendición y siempre expresamos el agradecimiento que tenemos porque nos dio forma con los pocos conocimientos que teníamos y nos encausó más a tener satisfacciones en la actividad que nos gusta y que hacemos, primeramente por gusto y en segunda instancia, que desde el principio se dio sin querer, como negocio. Agradecerle también mucho a usted que se haya tomado la molestia de venir, darnos un espacio en su revista, que es importante que lo consideró de utilidad para aparecer en sus páginas.

Deja un comentario

Lonnie Harper, criador

abril 2010, No. 148
Por Rodolfo J. Guerrero Zúñiga


– Primero que nada, quiero agradecerle al Sr. Lonnie Harper el que me reciba en su casa y me permita platicar con él. Le agradezco su tiempo y disposición.
– Para mí es un placer que esté usted aquí, porque los mexicanos siempre han sido muy amables conmigo.

148Lonnie09

Lonnie Harper, con uno de sus gallos giros.

– Lonnie, empezaremos por el principio. ¿Cuántos años tiene usted en los gallos?
– Ya tengo en esto 40 años.

 

– ¿Con qué línea de gallos inició?
– Con unos gallos a los que yo llamaba “Bites”, pero como el nombre no le gustó al criador que los había logrado, entonces los llamamos “Double FF”, que en realidad eran Hatch… quizá provenientes de una línea de Kelso, del Sr. Marley. Empecé con esos gallos y todavía los tengo.

– Además de ésos, ¿qué líneas tiene actualmente?
– Tengo cuatro familias de pollos: Albany, Sweater, Hatch y Grays. Precisamente, estos Hatch que tengo ahora están directamente relacionados con los primeros que tuve; de hecho, son los mismos.

148Lonnie05

Área de tee – pees en las instalaciones del Sr. Lonnie Harper, en Springfield, Tn. (Fotos: RJGZ)

– Tengo una duda, ¿porqué su partido se llama “Mule Train”?
– Es una larga historia que trataré de abreviar. Una vez, hace muchos años, fui a Arizona al rancho de un amigo, pues me habían invitado a participar en un derby. Y ese día gané todo, yo solo; mis gallos arrasaron. Entonces se me acercó Marley, un muy buen amigo que andaba por ahí también, me rodeó los hombros con un brazo y me dijo: “¡Lonnie, eres un como una estampida de mulas (mule train), ganaste todo!” Así que cuando fui a Sunset y me preguntaron bajo qué nombre quería jugar, entonces “recordando eso” les respondí que como “Mule Train”, pues así me llamaban. Así surgió ese nombre, gracias al Sr. Marley, que era un gran hombre.

148Lonnie02.jpg

Giro cresta sencilla, de la cría de “Mule Train”, de Lonnie Harper.

– La primera vez que lo vi a usted jugar fue en Sunset, en 1992 o 1993…
– Sí, comencé a jugar en Sunset en 1978. Es una pena que hayamos vendido el palenque hace unos tres meses; yo mismo soy miembro de la Junta directiva, y fui el último en dar el consentimiento, porque en realidad no quería venderlo.

 

– Desde que lo vi jugar por primera vez, Mule Train ha cosechado muchos éxitos, incluyendo los últimos años en México, ¿a qué cree que se deba esto?
– Eso se debe, básicamente a que somos un equipo. Mi hijo Ernest está conmigo en esto, nos encargamos de la crianza y del entrenamiento, y también contamos con el apoyo de gente muy capaz, además de que también tenemos gallos muy buenos. Éste es nuestro hobby. Cuando yo llego del trabajo, me voy con mis gallos. Mi hijo también tiene su trabajo, es contador público, y tiene su propio negocio, pero ambos llegamos del trabajo y atendemos a los gallos.

148Lonnie03.jpg

Giro cresta pava, de la cría de “Mule Train”, de Lonnie Harper.

– ¿Cuáles son las características que lo hacen elegir un gallo para semental?
– Debe tener buen porte, buen cuerpo, robusto; y, sobre todo, buena habilidad de juego.

 

– ¿Cómo conserva la sangre o las familias? ¿Practica la consanguinidad?
– Uso el linebreeding. Elijo algunos pollos, los cruzo y recojo las crías resultantes, dentro de la misma línea. Pero para que yo los escoja, deben tener capacidad de juego; es preciso que uno haga eso, que sepa realizar la selección, porque si sólo se cruza dentro de la misma línea, pero a ciegas, no saldrá nada bueno.

– En el caso de las gallinas, ¿qué ve en ellas para elegir una en lugar de otra?
– Buena postura… que se paren bien, que tengan buenos ojos (es decir, ni amarillos ni verdes, sino rojos), que estén saludables.

– ¿Cuál es la edad que le parece más apropiada para que comiencen a producir?
– La mejor edad es a los dos años, pero cuando comencé con las Hatch y las Gray, el gallo Hatch que utilicé tenía 9 años y lo seguí utilizando como semental durante cuatro años más. Empleé una de sus hijas, una polla de un año de edad, para cruzarla con él, y así conseguí el resto de mis pollos. Entonces, seguía usando ese gallo casi a los 14 años de edad.

148Lonnie04.jpg

Hatch de la cría de “Mule Train”, de Lonnie Harper, en Springfield, Tn.

– El alimento que usted le da a sus pollos, ¿es una mezcla propia o un alimento comercial?
– Es una mezcla que yo mismo preparo: pellet, avena, maíz, semilla de girasol, trigo.…

 

– ¿Cuál es el porcentaje de proteína que le parece más adecuado?
– Más o menos el 14 ó 15 por ciento, pero en verano, cuando están mudando de pluma, les aumento hasta 17 ó 18 por ciento.

– ¿Le gusta usar o alguna vez ha usado anabólicos?
– No. Traté de hacerlo una vez, pero no funcionó, no sé porqué. Todo lo que uso en mis gallos es natural; lo que importa es que sean ejemplares con habilidad de juego, buena salud y alimentación; excepto eso, no necesitan nada más.

– ¿Usted acostumbra vacunar a sus animales?
– Sí, por ejemplo, los vacunamos para prevenir la gripe, la viruela, el Newcastle…

148Lonnie14.jpg

Hatch de la cría de “Mule Train”, de Lonnie Harper.

– Cuando usted jugaba aquí, en Estados Unidos, ¿quién preparaba los gallos?
– Yo mismo lo hacía.

– Y, a grandes rasgos, ¿cuál es el método de cuida que empleaba?

– Siempre me gustó trabajarlos en los bancos, con voladas. Comenzaba quizás con unas 5 ó 10 voladas y llegaba a darles hasta 40. Esta etapa duraba como 10 días; eso sí, los alimentaba a diario y luego los dejaba descansar, para que recuperaran fuerzas.

 

– ¿Cuánto tiempo duraba el cuido?
– Un mes. Incluso, a veces, un poco más, unas cinco semanas.

– Ahora que está jugando en México, ¿participa en el punteo de los últimos tres días?
– Sí, yo mismo lo hago. Lo que hago siempre es volarlos primero, y luego, los últimos dos o tres días, les cambio un poco el alimento. El problema con la gente en México es que los últimos días quieren darles demasiado de comer, los sobre alimentan, y un gallo que se sienta pesado no va a ganar. Lo que se debe hacer es recortarles la comida. Un verdadero gallo de pelea, con habilidad de juego, aunque se le recorte la comida va a pelear bien, y va a ganar. Los mexicanos les dan demasiado alimento y, además, muchos alimentos mexicanos no son lo buenos que debieran. Lo primero que uno debe hacer es encontrar un buen alimento. Sin embargo, lo peor de todo es que, en México, aunque uno les diga cómo se deben hacer las cosas y los criadores aparenten que finalmente entendieron y que van a cambiar; cuando uno regresa, meses después, de nuevo están haciendo mal las cosas; de nuevo volvieron al viejo estilo…

148Lonnie07.jpg

Giro cresta pava de la cría de “Mule Train”, de Lonnie Harper.

– ¿No aprendemos?
– No. Ellos ven como lo hacemos, ven que ganamos gracias a eso, pero la mayoría de los mexicanos regresan a sus malos hábitos, no sé porqué.

 

– Eso significa, entonces, que el problema no es sólo la calidad del alimento, sino la manera como lo administramos los mexicanos… somos necios.
– Sí, mucho. A los mexicanos no les gustan los pellets y ésos son muy importantes para los gallos.

– ¿Cuántos animales cría usted por año?
– Como 300.

– Algunas personas me han llamado y me dicen que usted no quiere venderles gallos.
– Bueno, no es que no quiera venderles mis animales, es que esto es un hobby para mí. Si criara dos o tres mil gallos, entonces podría venderlos, pero no es mi negocio, sino un hobby. Lo que pasa es que crío pocos y no tengo animales para vender. El único tiempo que mi hijo y yo podemos dedicar a los gallos son las tardes y los fines de semana; si no tuviéramos nuestros empleos y contáramos con todo el día para criar, entonces podríamos tener miles de animales para vender. Lo único que vendo son tríos, esporádicamente.

– Es que debe usted recordar que cuando un hombre tiene éxito en los gallos, pues todos quieres tener de esos gallos.
– Y eso me enorgullece y se los agradezco. Estoy muy agradecido con los mexicanos, sobre todo, porque han sido muy buenos con mis gallos y conmigo. Quizá en algunos años pueda criar más, pero hasta que me haya retirado.

¿A qué se dedica usted, Mr. Harper?
– Soy contratista, construimos casas y departamentos. Como les decía, mi hijo Ernest es contador y tiene su propio negocio. También tengo una hija, y ella es enfermera practicante, que es casi lo mismo que doctor.

¿Y ella le ayuda también?
– Ahora no. Lo hacía cuando era pequeña, pero un gallo la atacó cuando tenía 14 años y desde entonces no ha vuelto a poner un pie en el área de los gallos.

148erni

Ernest y Lonnie Harper.

– ¿Cuál es la mayor satisfacción no económica que los gallos le han generado?
– Conocer gente como usted. El mayor placer ha sido conocer a muchas personas buenas relacionadas con los gallos, como Marley, Jack Miller he conocido a tanta gente, a muchos que han sido mis amigos de toda la vida. Pero no el dinero… ése lo tendría si pudiera yo criar miles de gallos.

– ¿Cuál es la diferencia más notoria que usted encuentra en el ámbito gallístico de los últimos diez años con lo que era antes?
– Ahora la mayoría de las personas que están en esto son, en realidad, apostadores, no verdaderos galleros; ésa es la mayor diferencia. Antes, la gente que criaba gallos solía estar orgullosa de su trabajo, de sus pollos, que peleaban hasta la muerte; sin embargo, ahora les importa más ganar dinero. Estas nuevas generaciones están más interesadas en el dinero que en los gallos, y no se ponen a pensar que si criamos buenos gallos, el dinero llegará solo. Además, ahora hay más criadores buenos en Estados Unidos, gente como Johnnie Jumper, John Moore; buenos criadores con buenos gallos.

– ¿Cómo ve usted el futuro para los criadores en Estados Unidos?
– El futuro… bueno, es probable que en 10 años ya no haya futuro, al menos como yo lo veo…

– ¿Definitivamente?
– Creo que los jóvenes no van a continuar con esto, como lo hicimos nosotros. Tienen miedo. Incluso ahora, en general, el futuro en Estados Unidos es muy difícil. Hay muchos narcotraficantes, apostadores y cosas así; ya no se trata, como antes, sólo de los criadores que se preocupaban por sus pollos. Ahora, la nueva generación se interesa más por las apuestas, por el dinero, y no por la calidad de los gallos, por la crianza.

– ¿Qué le diría usted a una persona que se acercara a pedirle tres consejos para irse a criar gallos a México?
– Primero, le diría que consiguiera pollos de un buen criador, de un criador honesto. En segundo lugar, que contara con buenas instalaciones, con un buen lugar para criarlos, buen pasto y cosas así. Y, en tercero, que se preocupara por el alimento, por darles una buena alimentación.

– ¿Hay algún recuerdos divertido o trágico que quisiera compartir con nosotros?
– Hay una lección muy importante: no confiar en nadie. Eso lo aprendí desde muy joven, pues yo solía comprar muchos pollos, antes de comenzar a criarlos, y a veces ninguno de ellos era bueno… Hubo mucha gente que abusó de mi buena fe, pero sólo así se aprende a valorar la amistad verdadera.

– Si hubiera posibilidades de corregir, ¿qué cosas cambiaría usted para que los gallos se mantuvieran vigentes?
– Primero, los volvería una actividad legal en Estados Unidos…

148Lonnie10

Giro Hatch de la cría de “Mule Train”, de Lonnie.

– Y, ¿qué cree que haga falta para que esta actividad volviera a ser legal?
– El problema principal es que los ciudadanos estadounidenses tienen una percepción muy distinta de lo que en realidad son los gallos de pelea. Ellos ignoran cómo son las cosas en realidad; desconocen la verdad del trabajo que es criar un gallo desde que está en el huevo hasta que podemos llevarlo a combatir; no tienen idea. Creen que todos somos apostadores y traficantes de drogas, pero no se ponen a pensar que también hay mucha gente buena, honesta, que participa en esto.

– ¿Qué cree usted que tiene Springfield, que hay varios criadores de gallos en esta área?
– Puede ser el clima, la tierra, la altitud… simplemente, es un buen lugar para criar gallos. Creo que, si me mudara a México, no encontraría una altura como la que tenemos aquí, y si la encontrara, me llevaría a mis gallos y los criaría allá. Aunque sería difícil… aún no he hablado de esto con los criadores mexicanos, sobre todo porque no sé hablar español; supongo que si  hablara la lengua, podría averiguar muchas cosas sobre México.

– Con la experiencia que tiene usted después de haber participado en palenques y haber sido parte del Consejo del Sunset, ¿qué cosas cree que podría mejorarse en los eventos de Juriquilla, por ejemplo?
– El problema con los eventos en México es que duran mucho tiempo. Además, no tienen los anillos alternativos que tenemos nosotros, sino que todo se desarrolla en un solo espacio y no puede haber peleas simultáneas. No sé si eso le interese a los mexicanos o si quieran cambiarlo. Por otra parte, tanto la gente de Juriquilla como la que he encontrado en los demás palenques a los que he asistido en México son muy buenas personas, siempre me han tratado muy bien. Se trata de un país y una cultura diferente, ustedes no tienen tanta prisa como nosotros. Mientras que en Estados Unidos, por ejemplo, tenemos a los apostadores y corredores que siempre tienen mucha prisa.

– ¿Le interesaría mudarse a México a criar gallos?
– Me gusta mucho México; si no tuviera aquí a mi familia, quizás ya estaría allá. Por supuesto, sé que es distinto en las grandes ciudades, donde también la gente vive con prisa; pero en las pequeñas ciudades, les gusta tomarse su tiempo y disfrutar de la vida. Hay un rancho cerca de Juriquilla a donde me gusta ir con mis gallos y ¡nunca tengo siquiera que responder el teléfono! Sólo estoy allí con mis animales, tranquilo, conviviendo y divirtiéndome con los mexicanos que están en el rancho. Para mí, es como ir de vacaciones.

– ¿Tiene usted buena relación con José Trujillo?
– Sí, tenemos una buena amistad desde hace como 10 años.

– Les ha ido muy bien en Juriquilla, son ganadores…
– Gracias, sí. Somos buenos amigos, nosotros dos y el Dr. Rubén Ariguznaga, y también Scott Bairds, además de otros que también son nuestros amigos. Nos gusta ganar, pero lo principal es que nos llevamos muy bien y nos apreciamos mucho. Así que no nos ponemos a pensar si somos los mejores o si ganamos, sino que sólo tratamos de divertirnos y pasarla bien. Son hombres sensacionales.

– Ya que menciona usted a Scott, creo que él es parte importante del equipo.
– Así es, es una parte muy importante de nuestro equipo.

– ¿Él va a México sólo los últimos días o prepara con tiempo a los gallos?
– La tarea fundamental de Scott es entrenar a los gallos. Él y yo hemos trabajado juntos por 15 ó 20 años y él se encarga de preparar a los animales; de hecho, cada vez que íbamos a jugar a Sunset, él los preparaba. Scott Bairds es un estupendo preparador, uno de los mejores. Cuando estábamos en Sunset, él jugaba para el partido “Simmy”… y casi olvido mencionar a Gene Brown, que también es parte importante y buen amigo nuestro: Gene, Scott, el doctor, José y yo.

– Para finalizar, ¿hay algún mensaje o consejo que quisiera darle a nuestros lectores de Pie de Cría?
– Sólo me gustaría decirles que utilicen el sentido común y, si quieren ser buenos criadores de gallos, entonces deben alimentarlos bien y observarlos mucho. Los pollos mismos les dirán lo que necesitan.

– Lonnie, quiero agradecerle su tiempo y el que me haya recibido. Espero verlo muchos años más en México, con el mismo éxito que ahora.
Lo agradezco mucho su visita, espero poder encontrarme con usted allá, en Juriquilla.

Deja un comentario

Lo cortés no quita lo valiente

marzo 2010, No. 147

Por C. P. Leopoldo Velázquez

Estas palabras me las decía mi padre Ramón (q.e.p.d.) cuando yo era joven, pero nunca les presté mucha atención, hasta ahora, que ya estoy entradito en años. Ahora es cuando comprendo su significado, que es muy simple pero difícil de llevar a la práctica, ya que frente a una virtud tan hermosa como la cortesía, se encuentran la soberbia, la envidia, la prepotencia y, sobre todo, el machismo (que aunque va en picada, no acaba de erradicarse).
Ahí tiene casos como cuando un hombre le abre la puerta del auto a su mujercita y, de inmediato, el compadre le pregunta: “¿Qué, compita, ya se deja mandar por su vieja? ¿De cuando acá mi comadre le da órdenes de que le abra la puerta?” ¡Uy!, y no se le ocurra levantar un plato después de comer y llevarlo al fregadero… porque ahí sí empieza lo bueno con sus amigos: “¿Ya viste? Este güey hace cosas que sólo deben hacerlas mujeres. ¿No querrá salir del clóset ahora que está de moda? ¡Capaz que cuando nos vayamos lo pongan a lavar los platos!”
Sabemos bien que en las competencias no hay nada como ganar, independientemente del nivel o del premio que esté de por medio. En el caso de la pluma, el triunfo sabe y se goza igual si se trata de un partido de primera división que logra ganar un Intercontinental o un México vs. USA; que si se trata de un partido, como el suyo o el mío, que anda en los palenques de segunda y tercera división, y gana un derby de mil, dos mil o tres mil pesos la entrada. Hablo de la adrenalina, del nerviosismo, la sensación de tener el triunfo en las manos y perderlo en el último momento; me refiero a de los hombros caídos y la mirada gacha de los perdedores, que contrasta con la sonrisa y los gritos eufóricos de los ganadores, todo eso logra generar la pasión y el amor por este deporte.
Sin embargo, existen formas de celebrar y también de aceptar la derrota, y son tan diversas como distintas son las personas de los partidos, los soltadores o aquellos que solo están apostando al gallo que les gusta. Estamos en plena temporada y hay jugadas por todos lados.

147Leopoldo01
Acabo de cumplir mis cincuenta y un años de edad y he pasado la mayoría de ellos ligado a los gallos; en este tiempo he aprendido muchas lecciones que me han llevado a tratar de ser un buen jugador de gallos, respetuoso de las reglas y del equipo contrario y, sobre todo, sencillo (como en todo lo que hago en la vida).
Dicen que a nadie nos gusta perder, y así es, en efecto, pero a quienes sólo tengan eso como único lema, les sugiero no dedicarse a los gallos ni a ningún otro deporte, porque los únicos que no pierden son los que no juegan nada.

Estimado lector, como siempre, mi objetivo principal es buscar la manera de contribuir entre todos a que la fiesta de los gallos se aleje de esa imagen negativa que, por desgracia, ha venido creciendo. Lo bueno se pega y eso es lo que debemos buscar para que las generaciones que vienen se inicien en los gallos en un mejor ambiente. Como ejemplo está mi sobrino Cuauhtémoc (nunca perdonaré a mi hermano Antonio el que lo haya “amolado” con ese nombre), quien topa sus “kikirikis” y pinta para ser buen gallero. Cuando le digo a alguno de mis amigos o compañeros de trabajo que me gustan y tengo gallos de combate, de inmediato empiezan a cuestionarme: “Oye, pero es muy peligroso andar en ese ambiente, ¿no?”, “¿es cierto que les dan de comer chile para que se hagan más bravos?”, ¿es verdad que les cortan esa cosita que tienen arriba de la cabeza y las otras dos que les cuelgan debajo del pico y luego se las dan de comer para que tengan más coraje?”, ”¿será que el amarrador le pone veneno a la navaja?”, ¿…que con el anillo de matrimonio le doblan la punta a la navaja para vender la pelea?”… y otro montón de tonterías que sólo me confirman lo distorsionada que está la imagen que tienen quienes son ajenos a los gallos.

Durante el desarrollo de la jugada pueden presentarse infinidad de situaciones, cuyos resultados dependerán de quiénes las protagonicen. Hay varias cosas que pueden generar problemas y que son fáciles de evitar, lo cual contribuiróa a que las peleas de gallos sean una verdadera fiesta y convivencia deportiva, y no sólo un enfrentamiento contra el otro partido o apostador. Recuerden, amigos lectores, los gallos son un juego, un deporte, una fiesta que debemos hacer crecer en aficionados, engrandeciéndola con un comportamiento sano y respetuoso. Así, la competencia no se debe tomar como algo personal: los que pelean son los gallos, no nosotros. Los tiempos de “la muerte del gallero”, “el hijo del gallero” y “la venganza del nieto del gallero” ya se acabaron.
Una regla básica es que, para saber ganar, primero hay que saber perder. En muchas ocasiones y en diferentes deportes, notamos de inmediato quién no sabe perder. Primero, se enoja y culpa de sus fallas a todo el mundo, menos a él mismo. Si juega algún deporte de parejas, el compañero es un “menso” y perdió todos los puntos. Si se trata de fútbol, sus compañeros fallaron los pases que él les puso “nomás para que empujaran el balón a la portería”. Si es un partidito callejero y le están metiendo una goliza, agarra su balón y se va. Si juega canicas, el otro le “longa” mucho o no trae su “tirito”. Y así podríamos seguir con una inmensa lista de pretextos y excusas que el mal perdedor busca para sentirse que tenía todo para ganar, que es el mejor… pero alguien o algo le arrebató la victoria.

147Leopoldo02

Cuauhtémoc Blanco, haciendo la “cuauhtemiña”.
(foto cortesía de: http://www.esmas.com)

En los gallos, tenemos conductas frecuentes que dejan al descubierto a quienes no van a divertirse, sino que sólo tienen como objetivo ganar dinero y, cuando no lo logran, hacen unos “panchos” que dan pena ajena. ¡Ah!, pero cuando ganan, entonces sí, todo fue por la habilidad y viveza de ellos solitos.

Así podemos calificar a cada personaje según su manera de reaccionar. Ahora veamos, amigo lector, si reconoce a algunos de ellos:

El Valiente
Cuando su gallo pierde, al terminar de desarmarlo, lo azota contra el piso dentro del anillo como muestra de su hombría y de la rabia que tiene contra el animal que jugó mal o que, ya teniéndola ganada, se dejó pegar. Pregunto: ¿qué necesidad hay de esto? Sin embargo, ¡qué gusto da ver a un soltador que, perdida la pelea, toma a su gallo con respeto y se siente orgulloso porque su animal dio lo mejor de sí!

El Sencillito
Que siempre cree que sus gallos perdieron ante “puros gallones” y, de igual manera, está seguro de que sus aves le ganan sólo a “puros gallones”. Sobre este caso, comentaré que en una jugada le dijeron a Álvaro Topete, compadre de mi amigo “Güero” Murillo: “¡Oiga, don Álvaro, qué gallón nos mató!” Y éste, muy a su estilo, respondió: “¿Y cree que el míoera una changa o qué?” Nos cuesta trabajo aceptar que en realidad le ganamos a un gallo de mediana calidad, pero más vergüenza nos da asumir que uno de nuestros ases murió a manos de una “changuita” gira, ceniza y copetona.

147Leopoldo04

Francisco “El Tirantes” Quiroz, reconocido juez de asiento y el C. P. Leopoldo Velázquez.

El Futbolero
Parece que este sujeto no sabe que se encuentra en un palenque… y no jugando fútbol. Su gallo gana y él se arrodilla en la arena para hacer la “Cuauhtemiña”, o bien, él y sus amigos se ponen a hacer señas que van desde “nos la persignaron” a los típicos “¡yes!” o “¡give me five!” gringos (que, aunque seguramente ignoran lo que significan, se oyen “perrones”). Lo único que logran todas estas muestras de euforia exagerada es molestar innecesariamente al contrario que perdió la pelea, y hacer con ello más pesado el ambiente. Por supuesto que da gusto ganar, y es bueno festejar, pero –insisto– hay formas. Echen porras, hagan la ola, griten: “¡Sí se pudo!”, pero nunca se mofen del contrario. Lo que he visto últimamente en algunas jugadas es que los seguidores de alguno de los partidos aplauden cuando éste gana, lo cual me parece una manera muy sana de festejar.

El Ardilla
Pierde una pelea de 500 pesos y aún no acaba de desamarrar su gallo cuando ya le está diciendo al que le ganó: “Le juego una pelea de cinco mil pesos o la cantidad que usted quiera. Nomás dígame el peso y me arranco por el gallo”. Quizás el otro le conteste: “Oiga, amigo, yo no juego esas cantidades, además sólo traigo los gallos que voy a jugar en el derby y no me interesa jugar una pelea como la que usted me pide”. “¡Ah! Para eso me gustaba”, le dirá el perdedor. “Yo le topo con cualquiera, como quiera y donde quiera…” Y así seguirán. Recuerde que la vida nos da revanchas, si hoy perdimos, seguramente ya habrá otro día en que nos tocará ganar.

147Leopoldo05

Alfredo Zuazua “El Matador”, C. P. Leopoldo Velázquez y el juez de arena de Juriquilla.

El Alegador
No está contento con nada, se la pasa reclamando tanto al soltador contrario como al juez. “¡Agarra tu gallo y no le jales!”, “¡Que lo ponga en su raya!”, “¡Que no me lo aviente!”, “¡Chécale, juez, que está engolillado!” Este sujeto exige que su contrario suelte a tiempo, pero él no lo hace. Este tipo de soltadores vuelven al público contra el juez de arena, haciéndole más difícil el trabajo al nazareno.

El Asesor
Esta persona no apuesta, pero toma la batuta de asesor del amigo para decirle a qué gallo debe apostar. Si el amigo elige al verde, el asesor comienza: “¿Le fuiste al verde? ¡No, güey, el rojo es un gallón!” Y, para mala fortuna del que apostó, el verde pierde. “¿Qué te dije?”, argumentará, “si yo sé distinguir lo fino, pero no me haces caso”. Por supuesto, en la siguiente pelea, el amigo le juega al gallo que le dice su asesor… y pierde. “¡No, compa, en serio que no la traes contigo! El que te dije era un gallón, pero…”

El Mentiroso
No sé porqué, pero cuando perdemos dinero nos gusta alardear diciendo que fue una cantidad mayor a la real: “¿Qué pasó, cómo le fue anoche en la jugada?” Y éste contesta: “¡Uy, ni le cuento! Perdí como cuatro mil pesos (cuando no fueron ni dos mil). ¡Tan sólo en una pelea me fui con dos mil!” “Oiga, compa, pero no vi ni que agarrara talones…” “No, compadre, lo que pasa es que tengo crédito con la empresa.” “No, pues cómo no le van a dar crédito, si usted juega “refuerte”…

147Leopoldo03

Enrique Huacuja, titular de “El Mundo de las Jaulas” y el C. P. Leopoldo Velázquez.

El que le atina a todas
La bronca es que no las juega. Creo que esto lo hemos hecho o lo hacemos todos los principiantes. Traigo 500 pesos para jugarlos en un gallo que me llene el ojo, pero no me decido y dejo pasar varias peleas. En cada pelea pienso a cuál le apostaría… y en casi todas le atino. Por fin, me animo a apostar y ¡oh, decepción!… ésa es la única pelea que pierdo en toda la noche. ¿Resultado final? Cinco peleas ganadas en la mente… una perdida, y 500 pesos que se me fueron. Sin embargo, esto no es criticable, al contrario. La ventaja es que nadie se entera de las peleas que pierde.

El Buen Jugador
Así como nos encontramos con personajes como los antes descritos, también existen –para fortuna de este bonito deporte– infinidad de soltadores que da gusto ver: serios, limpios en sus movimientos, que no encaran ni al contrario ni al juez, que se concentran en auxiliar a su gallo sin argucias y aceptan el fallo del juez, guardando la misma postura cuando ganan que cuando pierden. Eso es lo que debemos imitar quienes andamos en las ligas menores.

Asimismo, encontramos personas que juegan y pagan su apuesta, sin importar si se trata de 200 ó 30 mil pesos, y su semblante al pagar es el mismo que cuando reciben el dinero en las peleas que ganan. No cuentan los billetes cuatro veces ni los ponen sobre la base del anillo, acomodados por denominación. (Por cierto, no tengo problema al contar lo que gano o pierdo, pues salgo de mi casa con el monto de la entrada al derby y sólo tres o cuatro billetes de 200 pesos, ya que así no me confundo al definir si son de 200, 500 o mil pesos).

147Leopoldo06

Mike y Bertha Mitchell, de “Dandy Game Fowl”, Sra. Monica de Velázquez y el C. P. Leopoldo Velázquez, colaborador de Pie de Cría, en el Derby Intercontinental celebrado en Tepatitlán, Jal.

Hablando de buen jugador no puedo dejar de mencionar a mi buen amigo don Paco Corona, del partido “Chuma”, quien ya sea que gane o que pierda, no cambia su manera alegre y sencilla de disfrutar la fiesta (aprovecho este espacio para agradecerle el par de preciosas y finas pollas Radio que me regaló).

Y así podríamos seguir enumerando diversos tipos y estilos de personas que andan en la juerga de los gallos. En lo personal, los gallos me han dado más alegrías que tristezas, más amigos que enemigos (creo, incluso, que no tengo ninguno de estos últimos). Gracias a los gallos conozco a mucha gente: jueces, corredores, soltadores de todos los niveles, hermosas “camoninas”, fabricantes de alimentos, navajas, jaulas, botanas, veterinarios, afiladores, criadores gringos y paisanos, dueños de partidos de todas las divisiones, aficionados y gente picada a la pluma, entre muchas otras cosas que se me escapan. Y, desde luego, gracias a los gallos, aquí tiene usted mis artículos, amable lector.

Como siempre, quiero agradecerles su preferencia. Un saludo muy especial a la Lic. Clara Pérez y a su esposo “El Bigotes”; ella es la primera mujer que me escribe y me da mucho gusto saber que también el género femenino está interesado en la pluma. También agradezco al Dr. Víctor Mora (con gusto escribiré próximamente sobre el tema que me sugiere), a los cuatro amigos del Club Tolteca: Raúl, Juan, Ramón y Daniel; al Lic. Alfonso Sotomayor, a Israel García, Luís Antonio Monjaras y Luís González (¡de Guatemala!) Así como al buen Chava Vargas, mejor conocido como “Chava Navajas”, uno de los mejores afiladores de Guadalajara, a quien deseo que se recupere pronto de las heridas causadas por un gallo bravo que, al soltarlo, le disparó hasta por los “lomos”. Finalmente, recuerden que sus comentarios siempre son bienvenidos y que a todos daré respuesta. Dios mediante, nos escribimos y nos leemos en el próximo número de Pie de Cría, pero será “En la primera de abrir”.

Deja un comentario

La precisión

enero/febrero 2010, No. 146

Por Frank Shy “Narragansett”

Junto con la habilidad de corte profundo, otro punto de mayor importancia en el combate con navaja corta es que un gallo golpee donde mira,
o que mire donde golpeé, como usted quiera verlo.

En otras palabras, debe tener un objetivo para cada golpe. Los golpes salvajes, sin objetivo, no son buenos. No hacen daño y sólo desgastan al gallo que los lanza. Si se usan navajas largas, con filos curvos, un gallo que se pone a lanzar golpes a milla por minuto, seguramente le acertará a algo; y entonces, jalará, arrastrará y llevará la navaja a lugares peligrosos. No importa mucho por donde comience, porque cuando haya terminado, habrá enterrado la navaja larga en algún lugar y habrá hecho bastante daño. Pero con la navaja corta no sucede así el 90 por ciento del tiempo.

Para que funcione de manera eficaz, la navaja debe dirigirse hacia un punto vital, de un solo golpe.

El mejor ejemplo del golpe preciso que he visto lo realizó un gallo Roundhead, propiedad de mi viejo amigo M. J. Bowen, de Bellows Falls, Vermont, hace casi 30 años. Este gallo había ganado siete peleas consecutivas sin sacar ni un solo rasguño, y se encaminaba ya hacia su octava batalla esa temporada cuando le pedí a mi amigo que me lo prestara para usarlo como semental. Cuando lo tuve en mis manos, fui el hombre más decepcionado del mundo. El gallo tenía un cuerpo largo, redondo y plano, como un pato. Estaba indeciso si usarlo o no, pero mientras reflexionaba sobre la cuestión, lo probé. Y entonces me llevé la sorpresa de mi vida. Ese pato ¡nunca fallaba un tiro! De verdad, uno podía ver cómo su ojo se enfocaba en el lugar donde pretendía  golpear, y siempre atinaba, como un carpintero clavando un clavo. Cabeza, cuello, lomo, pechuga… podía uno verlo trazar un blanco en el lugar donde quería golpear, justo como un tirador; y nunca erraba un solo tiro. Ese viejo pato me dio una lección que nunca he olvidado, y desde entonces busco esas mismas características en mis sementales.

Es probable que no esté mencionando las características en orden de importancia, pero un factor relevante para el éxito en la navaja corta es la firmeza, con lo cual me refiero a la capacidad de pelear continuamente sin una sola pausa, sin relajarse, En el juego de navajas largas, el gallo que perfora y se entrega por completo, usualmente liquida a su oponente en unos cuantos segundos; luego lo recogen, le dan 20 segundos de descanso y lo vuelven a poner en el piso, para que repita su actuación. Es como un atleta que participa en una carrera de 50 metros. Pero en la navaja corta, la acción es diferente.
Ahora, un ave que se apresura y lo entrega todo en los primeros 30 segundos, termina exhausta y necesita una pausa para recuperar el aliento. Se detiene a tomar un respiro y… ¡Bang! El tranquilo oponente consigue dar un tiro perfecto a su indefenso rival, y la pelea termina allí mismo. Es de suma importancia en la navaja corta que el ave siga moviéndose y sea capaz de seguir haciéndolo, de principio a fin, sin importar si el enfrentamiento dura cinco segundos o cinco minutos. Una pausa de un segundo en cualquier momento puede ser, y es, fatal. Como lo expresó un amigo mío: “quiero ver al gallo haciendo algo todo el tiempo, no me interesa lo que haga, siempre y cuando esté haciendo algo, incluso si está eludiendo los golpes o dando empujones; cualquier cosa, menos quedarse parado y convertirse en un patito de tiro al blanco.”

Hace muchos años, tuve unos gallos que cosecharon un éxito considerable y habrían vuelto loco a cualquier aficionado a la navaja larga. Cuando se cansaban o estaban heridos, tenían una manera peculiar de acercarse a su oponente, colocando la cabeza sobre su cuello o lomo. Como podrán comprender, no hacían nada en el terreno ofensivo, sólo acercarse para obtener protección y tomar un respiro. Un buen gallo de navaja larga habría buscado un lugar, habría arrastrado el cuerpo y ése habría sido el final de la pelea. Pero no con navaja corta. El rival trataba de hacer lo mismo, pero todo lo que lograba era agotarse sin hacer ningún daño. Mientras que mi gallo permaneciera cerca de él, no estaba en un peligro demasiado grande; fue cuando se paró momentáneamente dentro del rango de tiro que se puso en peligro. Parecía una cosa terrible eso de empujar y arrastrar las patas; hasta la defensa se veía horrible, pero con la navaja corta funcionaba. Nadie admiraría ese tipo de defensa, pero tengo que admitir que funcionaba bien en la navaja corta. Lo importante es que mi gallo estaba “haciendo algo” todo el tiempo, sin detenerse para respirar dentro del rango de tiro y sin brindarle a su rival un blanco inmóvil.

Por supuesto, este mismo principio se aplica igual a la navaja larga, pero en ese tipo de arma los gallos se traban con tanta frecuencia que difícilmente pueden pelear por mucho tiempo sin que los soltadores los vuelvan a sujetar. Foxy Hewitt, el famoso juez y promotor, me dijo una vez: “lo más notable acerca de tus gallos es que siempre están peleando. Hay otros que juegan como el diablo durante un rato, pero entonces se hacen más lentos o se detienen por algunos segundos… pero los tuyos jamás dejan de pelear, ni siquiera un segundo, y cuando su rival se detiene es cuando hacen el mayor daño.”

Otras cualidades
El gran Peter Horrocks dijo una vez: “el atributo más importante que puede tener un gallo de pelea es la pura fuerza bruta”. Y eso es algo que todos deberíamos recordar. Es importante en la navaja larga, de hecho, tengo amigos que juegan esta navaja y confían muchísimo en ese rasgo, pero es aún más importante en las peleas con navaja corta. Pura fuerza bruta para sujetar al rival, pura fuerza bruta para lanzar los golpes. Por supuesto, se dice que los gallos luchan con estoques, no con puños ni garrotes. Sin embargo, con mayor frecuencia la pura fuerza bruta vale más la pena de lo que la mayoría de nosotros estamos dispuestos a admitir. No es algo espectacular, pero gana las peleas de gallos.
En nuestro entusiasmo por obtener velocidad, clase y estilo, tendemos a pasar por alto esta característica esencial. Pero es definitivo que se trata de algo que debemos buscar y preservar. Recuerdo que hace unos 20 años, cuando la fiebre por la velocidad y el estilo invadió por primera vez el terreno de la navaja corta, fui a un derby en Frederick, Maryland. Había doce o quince partidos y casi todos ellos, excepto uno, tenía este estilo de gallos de pelea: elegantes, que sacudían las alas. El otro partido, los Levine Brothers, tenía gallos a la vieja usanza: con mucha fuerza bruta… y nada más. Y estas aves se fueron sobre todos los demás pollos como un cuchillo a través de mantequilla.

Otro ejemplo: seguramente habrá leído acerca del reinado compartido de Law- McNerney en navaja corta, hace unos 30 años. Law y Madigin tenían el mejor lote de pollos del país. McNerney tenía algunos giros poderosos muy bien logrados, pero ¿sabe usted cuáles fueron los gallos que le ganaron un montón de triunfos? El hecho no ha sido muy difundido, pero no fueron los hermosos giros bien logrados de McNerney, sino unos Muff rojo con negro, toscos, corpulentos y con cabeza de jarrón. Se veían horribles comparados con los bellos ejemplares que Errol Hamm le ofrecía a Law, y su estilo de pelea era todo menos espectacular, pero tenían esa vieja fuerza bruta, y al final de la batalla seguían de pie. De hecho, no puedo recordar que perdiera ninguno de esos enormes y poco atractivos Muff. Así que nos incumbe a todos nosotros, especialmente si jugamos con navaja corta, el nunca olvidarnos del consejo de Peter Horrock acerca de que la pura fuerza bruta es el atributo más importante que un gallo de pelea puede tener.

Habilidad para conservar el golpe
Otra característica importante que el gallo de navaja corta debe poseer es la habilidad de conservar su golpe justo al final de una larga batalla extenuante. Por supuesto, también es importante para los gallos que juegan con navaja larga, pero en las navajas de filo curvo, la frecuencia de los golpes y la naturaleza de las heridas no dependen tanto de esta característica. En las peleas con navaja corta, sin embargo, la habilidad para conservar un golpe firme y exacto se necesita en cada batalla. Cuando dos gallos llegan al final de la contienda prácticamente empatados, como ocurre en muchas de las peleas de navaja corta, el gallo que es más capaz de conservar el golpe es usualmente el ganador.
Esta habilidad de conservar el golpe, incluso cuando el gallo esté exhausto o herido de gravedad, es una característica heredada. No parece estar vinculada directamente con los músculos de las piernas o el poder en las alas. Seguramente, usted ha visto gallos con muslos tan enormes como los de un pavo y con alas tan largas como las de un águila, que apenas pueden levantar las patas del suelo cuando están exhaustos, y una vez que “perdieron el golpe” nunca parecen recuperarlo, no importa cuánto descanso reciban. Por otra parte, seguramente ha visto gallos estrechos, que lucen frágiles y parecen golpear más fuerte al final de una larga batalla de lo que lo hicieron al principio.
Phil Marsh fue un gran exponente de esta característica y solía seleccionar sus gallos sobre todo con base en su habilidad para conservar el golpe. Se dice que a veces hacía pelear a sus gallos durante media hora para determinar cuáles golpeaban más fuerte al final de ese lapso. Recuerdo que de su vieja familia de Butcher Boys decía: “Eran una línea que parecía frágil, que se plegaban en tus manos como un acordeón, pero tenían un golpazo tremendo y podían mantenerlo el día entero”.

Un criador por quien tengo el más profundo respeto dice que la habilidad de un gallo al sostener un golpe proviene de sus músculos del lomo. Trató de demostrarme cómo determinar si un gallo tiene o no músculos bien desarrollados en el lomo, y señaló otras características físicas que eran indicativas de ello, pero yo no poseo ese sensible toque que da la maestría, ni su ojo experto, lo que da como resultado que todavía dude cuando llega el momento de seleccionar gallinas reproductoras que posean esa cualidad esencial.

Forma de pelear
Finalmente, llegamos a un conjunto de características que pueden agruparse bajo el término general de “forma de pelear”. Cosas como mantener la cabeza en alto, tener una manera de romper alta y rápida; golpear instantáneamente a su oponente, tener un balance perfecto todo el tiempo, sacar bien las piernas y pies en frente de su cuerpo al golpear, tirar los golpes con un ruido seco, tener la habilidad de cortar al rival ya caído, tener una vuelta rápida, dar golpes efectivos inmediatos y otras muchas. Cada uno de estos temas merece un capítulo aparte, pero ya que pueden aplicarse a ambos tipos de navaja, no las discutiremos aquí. De hecho, todas ellas son aún más esenciales en la navaja larga que en la corta y se han desarrollado en grado mucho mayor por los galleros de navaja larga del Sur de Estados Unidos que por sus hermanos del Norte.

Capacidad de juego
En conclusión, llegamos a la habilidad de juego. Probablemente, muchos de ustedes se preguntaban si no mencionaría yo esta cualidad vital, pero la dejé al final, porque aplica por igual tanto a la navaja larga como a la corta. Se ha escrito tanto sobre el tema que cualquier concepto u opinión que yo pueda tener resulta superfluo.
El solo hecho de cuántas son las peleas que se ganan por la calidad de juego del gallo es algo debatible. No hay duda de que eso ocurre en algunas, pero probablemente no se trata de un gran porcentaje. Muchas veces he tenido sobre el piso un gallo rival que parece indefenso y, de pronto, se levanta y mata a mi gallo de un solo golpe, después de que el mío ya lo había hecho trizas. En apariencia, la mayoría de nuestros ejemplares tienen la misma capacidad de juego, y, en mi experiencia, no son muchas las peleas que se definen por esa sola cualidad. En la vasta mayoría de los casos, son otros puntos los que determinan la victoria, sobre todo hoy en día con el uso de las navajas rápidas y el desarrollo de gallos más cortadores.

Por supuesto, hay algunos galleros en ambas navajas, larga y corta, que sienten que la pelea no ha comenzado hasta que los gallos comienzan a arrastrarse, pero la mayoría de los que yo conozco dependen más de la fuerza superior, la condición y la propia capacidad de recuperación de sus gallos, en combinación con sus habilidades adquiridas durante la preparación. Sin embargo, con este tema, hay un punto sobre el cual me atreveré a emitir una opinión: con frecuencia me preguntan cuál es el tipo de navaja que brinda una prueba mayor para la habilidad de juego. Les respondo: sin duda alguna, yo votaría por la navaja larga.

Deja un comentario

Doug Odom, criador y artista

Por Rodolfo J. Guerrero Zúñiga

– Tengo el gusto de compartir estos momentos con Mr. Doug Odom y su esposa Anita, de Alabama Special, en su granja en Headland, Alabama. ¿Cuántos años tiene usted en los gallos, Mr. Odom?
– Jugué mi primer pollo a los nueve, es decir, en realidad he estado peleando pollos por 35 ó 36 años.

140Doug01

Mr. Doug Odom de Alabama Special.

– Una de las cosas que más me llamó la atención, porque he escuchado del prestigio que tenía el Torneo de Orlando, es saber que usted participó en él y que lo ganó cuatro veces, ¿cuándo fue esto?
– Orlando está a sólo 300 millas de aquí y siempre he participado en derbies y torneos grandes; de hecho, prefiero jugar sólo una o dos veces por año en derbies importantes que participar en muchos encuentros pequeños. Eso fue lo que me hizo llegar a Orlando a competir en esos torneos. Lo gané cuatro veces consecutivas, en 1974, 75, 76 y 77.

140Doug03

Alabama Special Grey, de la cría de Doug Odom. (fotos: RJGZ)

– ¿Cuáles eran los gallos con los que logró esa hazaña?
– Siempre los llamé Alabama Special, eran de los mejores gallos que he tenido y que jugaba en esa época, por el 75, precisamente cuando participé en los torneos de Orlando. Tenía entonces gallos Kelso, que también ganaron en esos torneos. En un mismo día ganamos dos competencias; la primera en Alabama, y cinco horas más tarde estábamos en Orlando, y también ganamos ese evento. Cuando eres ganador, a los demás, a los perdedores, no les gusta mucho… pueden acercarse a ti y estrechar tu mano, pero en realidad no les simpatizas. Cuando gané la tercera copa Orlando, la atmósfera no era muy buena, y no quería ir para la cuarta, pero todo mundo me insistió para que fuera; cuando fui y gané por cuarta vez, dije: “no más”. Estaba feliz de haber salido de allí sano y salvo.

140Doug34

Alabama Special Red, de la cría de Doug Odom.

– ¿Era un premio muy generoso?
– Sí, al menos para ese entonces; eran como 60 mil dólares. Y en 2002, cuando gané el Campeonato Mundial en Bayou Club, gané 200 mil dólares.

– ¿Con qué familia de gallos empezó?
– Alabama Special Grey, los giros patas amarillas, para la navaja corta eran excelentes. Nunca paraban, nunca se daban por vencidos, siempre seguían adelante. Cuando gané el Campeonato 2003, en Louisiana, peleaba mi sexta pelea en la navaja larga, con un gallo giro al que le cortaron totalmente la pata de la navaja, en el primer vuelo. Sin embargo, ni siquiera entonces el otro gallo logró que el mío se diera por vencido, estaba totalmente desarmado, pero aún así siguió peleando. Dos horas y media después, gané la pelea. Por supuesto, nadie apostaba a que yo fuera a ganar, todo estaba en mi contra. Jerry Atkins estaba allí y lo vio. El juez que en ese entonces atendió esa pelea me dijo que en 25 años de actividad, jamás había sido testigo de algo semejante, nunca había visto un gallo que pudiera pelear durante dos horas y media.

140Doug06

Área de tee – pees de Alabama Special, de Doug Odom.

– ¿De dónde salieron esos gallos que usted tenía, los Alabama Special?
– De hecho, esos giros venían en realidad de un señor de Oklahoma que jugaba con el nombre de Pitmore, y yo fusioné a mis gallos con Albany: 5/8 de giro y 3/8 de Albany. Mis Albany llegaron de Red Richardson. En realidad, lo más importante es saber hacer las cruzas, por eso empecé a hacerlas en línea; así es como saqué el resto de mis gallos giros.

– ¿Y los colorados?
– Mis gallos colorados vinieron, originalmente, de distintos lugares. Trato de mejorarlos cada año. Tengo muchos amigos en Alabama que crían pollos, muchos de nosotros tenemos las mismas sangres; el hecho es que tenemos la costumbre de intercambiar animales. La razón por la cual yo he tenido más éxito que muchos criadores de Alabama es porque ellos manejan 3 mil gallos, mientras que yo tengo sólo 200. Todo tiene que ver con la manera como crío a mis animales; no me gusta que mis gallos estén bajo el rayo del sol, todos están a la sombra. Son muchas las cosas que intervienen en el hecho de criar animales sanos y fuertes. Mis gallos rojos vinieron de Johnson, que tiene los mismos Kelso que yo, los cuales llegaron del Cardinal Club, de la misma zona donde ahora se encuentra el Bayou Club. Luego, mis pollos patas verdes, los Hatch, vienen de Carol NeSmith, de cuando estaba dominando el Sunset; yo conservé esa sangre y, desde entonces, siguen siendo de los mejores gallos que tengo y he tenido.

140Doug19

Semental Albany con gallinas giras de Alabama Special, del Sr. Doug Odom.

– Tengo entendido que actualmente maneja prácticamente tres o cuatro familias, ¿es así?
– Sí, tengo Roundhead, Kelso, Albany, Spangle Hatch, Gilmore Hatch y dos familias de giros.

– ¿Cuáles son las características que para usted son más importantes cuando selecciona a un semental?
– Me fijo más en la conformación del gallo, la personalidad, su registro de peleas ganadas y la familia de la cual proviene. Es muy difícil seleccionar un buen gallo. Lo que he descubierto en mis casi 40 años de criar aves, es que la mayor parte del tiempo es muy difícil encontrar un gallo que resulte buen semental, que cuente con todas las características necesarias, las que uno busca. Todo esto tiene que ver con la genética. Por ejemplo, uno debe saber que los abuelos de un gallo son aún más importantes que los padres. Por eso levanto más gallos con base en el conocimiento de los abuelos que de los padres, y eso ocurre tanto con gallos como con gallinas. Es en la segunda generación donde he notado que se destacan los mejores genes .

– Esto me haría pensar que usted practica la consaguinidad.
– Uso el linebreeding.

140Doug02

Alabama Special Grey, de Doug Odom.

– Y, ¿cómo selecciona a sus hembras?
– Tomo en cuenta el cuerpo, me pongo una gallina en la mano, cierro los ojos, y la volteo… la parte de atrás del cuerpo debe sentirse similar a la parte frontal.

– ¿Tiene para usted alguna importancia el número de plumas que tiene un gallo en la cola?
– No en un gallo,… quizás en una gallina; me gusta criar gallinas con ocho plumas en la cola.

– En el caso del espolón, ¿tiene relevancia para usted su posición?
– No en el semental.

140Doug08

Doug Odom, con algunos de los trofeos ganados en su trayectoria.

– ¿Y en los gallos para combate?
– Por supuesto, en la pata izquierda. Es muy importante el tamaño, la curva, la posición y la dirección en la cual crece el espolón.

– ¿Y le gustan las hembras que tienen espolón?
– Nunca he visto ninguna diferencia entre las hembras con espolón y las que no lo tienen. Ninguna de mis gallinas Hatch tiene espolón, ¡pero son tremendas!

– Cuando jugaba, ¿usted preparaba sus gallos?
– Sí.

– A grandes rasgos, ¿cuál es la preparación que les daba y por cuánto tiempo?
– Me gusta prepararlos por tres semanas. La primera es para que se acostumbren a mí, los manejo mucho, le doy comida para que se vaya acostumbrando, a veces les doy un poco de fresa o cosas de ese tipo. En la segunda semana, los topo dos veces al día, en la mañana y en la noche, sin guantes. Si yo estoy fuera, en algún palenque, entonces Liz, mi nieta, se encarga de todo lo que tiene que ver con el manejo de los pollos. De hecho, ha habido veces en que Liz va a soltar los gallos.

– ¿Y le gusta involucrarse tanto con ellos?
– Le gusta colaborar mucho en ello, piensa que los gallos son hermosos.

– ¿Qué pasa después de las primeras dos semanas?
– Después de las dos semanas, los gallos ya han comido mucho, así que entonces les doy la mitad de comida húmeda y la otra mitad, seca; siempre los cambio, cada noche. Los trabajo en voladeros, en rascaderos; los muevo todo el tiempo, los roto en las calzas. A la mayoría de los gallos les disgusta el encierro, les gusta el espacio abierto, sentirse libres y, además, tienen que estar en un entorno en el que nada los moleste, donde se sientan a gusto. La última semana, antes de jugarlos, los alimento con comida húmeda toda la semana. El alimento que les doy lo humedezco con jugo de naranja. Les doy una mezcla de granos, no pellet.

– ¿Nunca usa pellet?
– No. Todo lo que les doy son sólo granos.

– ¿Este alimento es alguna mezcla comercial o usted mismo la prepara?
– Es una mezcla comercial, Bluebonnet. La última semana les doy trigo, cebada, arroz blanco. Acostumbro cocer la cebada y el arroz, el resto de los granos no los hiervo, sino que la remojo con jugo de naranja. Eso les doy todos los días, menos el sábado. Los jueves por la tarde meto mis gallos a sus cajas y ya no los vuelvo a sacar hasta que deben participar en la jugada. Los saco de la caja sólo para que hagan del baño, tres veces al día. Uno de mis secretos para puntear a los gallos es que no los alimento el jueves por la noche. Los punteo el viernes por la mañana, les doy el equivalente a una cucharadita; y el viernes en la noche les doy sólo la mitad de una cucharadita de alimento. Si debo desplazarme a jugar a otro sitio, entonces viajo el sábado en la mañana. Ahora que si tengo que desplazarme durante muchas horas, muy lejos, entonces procuro viajar al menos unas 24 ó 30 horas antes de la pelea.

– ¿Para estar en el lugar cuando menos 24 horas antes?
– Si se trata de un derby de varios días, sí. Llego 24 horas antes de la pelea.

– ¿Usted arma a sus gallos?
– Sí

– ¿Cuál es el arma que más le gusta?
– Mando a hacer mis navajas largas con un caballero de Alabama. Normalmente uso mi navaja de socket, pero cuando no puedo hacerlo, entonces me llevo mi botana y amarro.
– ¿Ha jugado en México en alguna ocasión? Recuerdo haberlo visto en Puerto Vallarta.
– No, ese evento no es tan grande. He jugado en Nuevo Laredo, lo hice hace unos 15 años, en un derby con muchos partidos, y nunca perdí un compromiso en México. Jugaba 30 ó 40 mil dólares, cinco y siete peleas por compromiso. De hecho, ganamos un compromiso de 50 mil dólares. He jugado compromisos aquí, contra mexicanos; me gusta mucho jugar con ellos, porque como compran gallos en donde sea, no pueden competir conmigo.

140Doug30

Doug Odom nos muestra la flexibilidad de uno de sus gallos.

– ¿Tiene muchos clientes en México?
– Tengo unos cuantos, no tantos como quisiera, pero sí algunos. Sin embargo, con las circunstancias actuales que estamos pasando, el asunto de las leyes en contra de las peleas de gallos en Estados Unidos, creo que en unos cinco años vamos a estar criando gallos básicamente para mandarlos a México. En Estados Unidos están tratando de hacer desaparecer la fiesta de los gallos.

– ¿Cuántos gallos cría?
– Como 250 al año.…

– Creo que va a tener que comenzar a criar un poco más.
– Tengo la propiedad, el espacio para poder extenderme y criar más. Hay un hombre en el norte de California, su nombre es Rafael Mendoza, ha tenido mucho éxito con mis gallos.

– ¿Qué posibilidades hay de que vaya a participar a México en un gran derby que se celebrará en una población cerca de Guadalajara, me refiero a Sayula?
– Hay una probabilidad muy alta. Pero eso dependería de que existieran las condiciones de seguridad indispensables para ello, porque si no contamos con las facilidades necesarias, entonces no hay posibilidades plenas de ganar.

– ¿Cuál es la mayor satisfacción que le han dejado los gallos? Y no me refiero necesariamente a lo económico.
– El dinero es otra cosa, ni siquiera está en mi vocabulario en cuanto a lo que significan los gallos para mí. Amo criar gallos. Es un inmenso placer verlos crecer, criarlos, prepararlos y que estén con uno hasta el momento de pelear; que jueguen y ganen. Eso es una enorme satisfacción. En todos los años que tengo en esto, no he conocido mejor gallo que el que viene de Alabama. Todo el mundo lo sabe. Y eso no puede explicarse, debe ser la tierra. En cada derby importante, los mejores gallos y galleros vienen de Alabama, y eso lo sabe todo el mundo, tanto en Estados Unidos, como en México o en Filipinas.
– A mí me gusta mucho Kentucky.
– Pero, para los gallos, los de Alabama.

– También me gusta mucho Alabama…
– Hay un hombre en Nuevo México, Albert York, él corre cinco palenques y tiene 90 años de edad. Yo le envío los gallos que juega y me ha dicho que son los mejores gallos que ha visto en toda su vida. No puede creer lo buenos que son, y ese señor ha jugado en todas partes; lo ha hecho por 73 años.

– Si un joven llegara a tocar la puerta de su casa y le dijera que quiere aprender a criar y le pidiera tres consejos, ¿qué le diría?
– El primero sería que consiguiera gallos y gallinas de alguien que haya tenido éxito, que haya alcanzado los más altos niveles. Luego, por supuesto, tiene que cuidar de ellos 365 días al año; y eso implica el agua, la comida, la temperatura, desparasitantes, todo. Muchos gallos pierden, porque no han sido atendidos apropiadamente. Se ven muy bien ahora, pero en seis meses no funcionarán ya. He ganado muchos derbies porque siempre mantengo mi nivel de crianza. Si eres novato y compras un gallo, debes pelearlo y aparearlo exactamente como te dice el criador; debes tener confianza en el criador experto, la persona a quien se los compras. Cuando alguien me compra un gallo, yo lo ayudo al cien por ciento, sin importar de dónde venga. No tengo, hasta ahora ningún cliente que no haya quedado satisfecho. Los mexicanos son muy escépticos, porque muchas veces los engañan. Van y compran gallos carísimos, creyendo que son buenos, cuando en realidad lo que les mandan es basura. Sin embargo, cuando compran mis gallos, los que van con el nombre de Doug Odom, de Alabama Special, ellos saben que obtendrán lo mejor, porque va en empeño mi palabra.

– ¿Alguna vez le ha corrido un gallo?
– Nunca, nunca en toda mi vida. ¿Sabe por qué? Porque yo no compro gallos, los crío, yo mismo los preparo, conozco a los padres de cada uno de ellos, por eso nunca me ha corrido ninguno. He tenido gallos que pueden pelear hasta dos horas y media, como el caso que le conté antes,… y ni siquiera así han corrido. Algunas personas me han dicho que tengo gallos chiquitos, pero eso no es cierto, mis gallos son grandes y machos.

– ¿Hay alguna anécdota que le gustaría compartir con los lectores de Pie de Cría?
– En 2002, cuando ganamos el Campeonato Mundial en el Bayou Club, Dee Cox y yo jugamos juntos y ganamos nueve peleas, yo me encargué de la crianza y la preparación de los gallos. Dee quería asegurar 3 mil dólares en esa pelea. Yo accedí, pero aposté mucho más. Acepté su apuesta y entré con 10 mil dólares. Y ganamos la décima pelea. Fue una sorpresa para Dee, él no pensó que yo haría eso. Se trataba de peleas rápidas, a partir de la décimo primera pelea le pregunté a Dee qué quería hacer y él me dijo: “asegurarme 3 mil dólares”. Y yo seguí apostando fuerte, cinco mil y cinco mil. Así, aposté 10 mil frente a sus cinco mil, en tres ocasiones. Al primer encontronazo ganaban mis gallos, todos los galleros estaban sorprendidos. Ganamos todo, tanto las jornadas diarias como el overall. Hicimos prácticamente el uno, dos y tres, nos quedamos con todo; en general, nadie más ganó un centavo en ese derby.

– ¿Un consejo que quisiera usted compartir con nosotros?
– Debes tener confianza en los gallos que tienes y en los galleros que te los venden. Después, tienes que ser persistente, nunca puedes darte por vencido. Un ganador jamás se da por vencido; tienes que perseverar, sólo así alcanzarás el éxito. Es difícil decirlo, pero algunas personas, no importa todo lo que hagan, simplemente nunca llegarán a ser buenos galleros. No tienen ese don. Sin embargo, hay otros que sí lo tienen, y eso ocurre en todos los deportes. En las carreras de Nascar, hay más de 40 competidores, pero sólo habrá cinco ganadores, los demás sólo están ocupando espacio. Lamento decirlo, pero así es.

– En México tenemos un dicho que establece que “la pólvora alemana no arde en manos de torpes”.
– Si eres criador, no puedes ser drogadicto ni alcohólico, tienes que dedicarte cien por ciento a esto. Los que beben, los que se drogan, no pasarán de ser aquellos a los que me refería antes, los que sólo están ocupando espacio, pero nunca triunfarán. Por ejemplo, no se puede producir esta calidad de revista si no se está enfocado cien por ciento en ella. Yo soy artista, pinto, así que sé de estas cosas, el trabajo fotográfico es estupendo. Es una revista muy bonita.

140Doug15

Portadas que le dedico Game Cock en Febrero y Agosto/Septiembre de 1976.
El joven Doug Odom, de 1976.

– Muchas gracias.
– Hay cosas que los mexicanos hacen muy bien. Por ejemplo, de los retos más difíciles que tenemos los norteamericanos es ganarle a los mexicanos en la navaja corta, es muy, muy difícil.

– Para finalizar, quiero agradecerle su tiempo y magnífica disposición y que nos haya concedido el honor de recibirnos en su casa, con su familia; apreciamos mucho la distinción que nos concede.
– Muchas gracias a usted.

Le reitero mi agradecimiento a Oswaldo Gutiérrez, de Oak Bay Farm, por el estupendo trabajo que realizó y su grata compañia. Gracias, Valdo.

Deja un comentario

Reglas no escritas en el deporte de los gallos de combate

junio 2009, No. 140

Por C. P. Leopoldo Velázquez

En teoría, todos los que gustamos de la pluma y participamos en jugadas de cualquier nivel debemos conocer a fondo el Reglamento correspondiente. Sin embargo, en esta ocasión quiero comentar las reglas que, como aficionado de los “bien picados” a los gallos de pelea, me gustaría que se aplicaran en este bonito deporte, sobre todo en palenques de poblaciones y ferias pequeñas. Es un sueño, pero como soñar no cuesta nada, comparto con usted, amigo lector, las reglas que –como la película de Cantinflas– “si yo fuera diputado” (creo nunca lo lograré, pues me considero una persona honesta y trabajadora), sería lo primero que mandaría al pleno para su aprobación y posterior promulgación como ley:

Comportamiento
Desafortunadamente, en muchos casos, la fiesta de los gallos está dejando de ser un evento al que se pueda asistir con la familia. Gritos, palabras altisonantes (las “mentadas” ya son cosa de niños), personas ebrias, entre otras cosas, han hecho que esposas, novias, hermanas, cuñadas, tías, abuelitas, niños, jóvenes, amigas, amigos y uno que otro colado se ausenten, tristemente, de la fiesta. Mi propuesta es que la empresa invite a las personas en estado inconveniente o que estén armando mucho alboroto a que se comporten o, si no, a que “ahuequen el ala”. Así de simple. Es de resaltar que, por fortuna, esto no es un mal generalizado, como podemos constatar en muchas de las fotos que aparecen en la sección de… Feria de nuestra querida revista Pie de Cría, donde podemos contemplar familias completas y bellas damas que dan realce a esas jugadas.
Seguridad
Éste es un aspecto que los empresarios de palenques chicos y medianos no deben omitir por ahorrarse sólo unos pesos. Para esto, y de manera obligatoria, el empresario debe contar con los elementos policíacos necesarios para garantizar la seguridad de los asistentes. Si usted va a un palenque y no ve ningún tipo de policía oficial, si al ingresar no le hacen alguna revisión y todo mundo pasa como Juan por su casa, entonces lo invito a que piense dos veces si vale la pena quedarse y arriesgarse de manera innecesaria.

140leonardo03

Topando gallos. (fotos: cortesía del C.P. Leopoldo Velázquez)

Puntualidad
Dicen que, a diferencia de los ingleses que llegan 15 minutos antes de la hora acordada, los mexicanos tenemos una hora de tolerancia para nuestras juntas, citas y compromisos. Todos conocemos las tres mentiras del mexicano: mañana te pago, la última y nos vamos, y la tercera… no la recuerdo. Pero en el ambiente gallístico podemos adicionar otra: “a las ocho de la noche se suelta la primera pelea con los partidos que estén”. En las jugadas que he participado, nunca, pero nunca, el pesaje y anillado de los gallos inicia a la hora que citan a los partidos y, en consecuencia, se suelta la primera pelea con dos o tres horas de retraso. El colmo es que, ya habiendo soltado varias peleas, llega un partido, y el juez de asiento tiene la desvergüenza de preguntar: “Señores de los partidos, está llegando un partido más, están de acuerdo en que entre para completar los 34 partidos? ¡No la chiflen que es cantada! Los resultados son nefastos: la jugada termina a altas horas de la madrugada, cuando el palenque está solo, ya no hay público y sólo quedan los pocos partidos que tienen interés en el desenlace. Los corredores están tan dormidos como los pobres gallos. Además, quienes deben regresar por carretera a sus casas se exponen a un accidente; y también hay el riesgo de que a los ganadores los asalten para quitarles el premio; mientras que los perdedores tampoco están exentos de que los asalten.
En fin, todo esto sucede debido a la falta de seriedad y responsabilidad por parte de los empresarios y también porque uno, como aficionado al gallo, se los permite. Debe haber una hora exacta para iniciar la pesada y anillada, y dar unos veinte minutos de tolerancia después del último gallo que se haya pesado. Transcurrido ese tiempo, debe iniciar la jugada con los partidos que estén presentes.

Amarrar afuera
Estoy de acuerdo en que, al pagar la entrada a un derby, uno da por descontado que le darán oportunidad de aparecer en el anillo para llevar a cabo todas las labores que representa el armado de nuestras aves: medir las navajas, buscar entre docenas cuál debemos usar… todo para que, al final, nos diga el juez: “una más altita, vale, porque no da ni la pulgada”. Entonces desenrollamos el hilo, contando las brazadas, le damos su buena estirada, le pasamos la tijera para quitarle el exceso de cera, ponemos el tape y empezamos, con toda parsimonia, a amarrar como los grandes.
¿Tiempo invertido en todo este proceso? De 15 a 20 minutos, lo que, multiplicado por diez peleas por ronda, nos da unos 200 minutos ó 3 horas y media. Por las tres rondas, eso asciende a 600 minutos ó 10 horas y media. ¡Y sólo estoy hablando de un derby de 20 partidos y del tiempo que lleva la sola amarrada! Mi propuesta es que, invariablemente, cuando el derby sea de más de diez partidos, se amarre afuera. Si así lo hacen en los Intercontinentales y en muchas jugadas de primera división, no sé porqué a quienes jugamos en tercera nos molesta cuando nos piden que amarremos afuera.

140leonardo02

Canceleras de cuido, del C. P. Leopoldo Velázquez.

La empresa no juega
Señores empresarios: no se vale chiflar y comer pinole o, para ser más claro, o cargan la virgen o avientan los cuetes, pero nunca hagan las dos cosas. Como empresario, su objetivo es hacer negocio con las entradas, la “saca” o corretaje, y la venta de comida y bebida. De este modo, debería estar prohibido que la empresa meta partidos en las jugadas que organiza. Cuando menos, que no resulte tan obvio: jueguen con otro nombre y lleven otro amarrador y soltador. Evítense dar lugar a malos pensamientos. Si el empresario paga a los jueces, entonces, de hecho, es su patrón; y si los jueces deben tomar una decisión apretada cuando esté jugando su jefe, ¿de qué lado creen que van a cargarse? Cuando el gallo del patrón se está yendo, el conteo del juez de arena sera: undostrescuatrocincoseissieteochonuevediez. ¡¡Póngalos!! Como si estuviera jugando al bote pateado: ¡undostres por mí! ¿Y qué tal cuando se trate del gallo del contrario?: uuuuuuno… doooooos… treeeeees… cuaaaaatro…
Señores empresarios: zapatero a tus zapatos, ustedes encárguense de hacer un bonito negocio con el palenque y dejen que seamos los partidos quienes complementemos la fiesta.

Todas las apuestas por dentro
Así como el empresario no debe meter partidos, todos los asistentes, sin excepción, deben hacer sus apuestas por dentro. Como integrante de un partido o aficionado, uno debe entender que precisamente el corretaje o comisión que cobra la empresa (10% de lo que reciben los ganadores) es parte importante de los ingresos que dicha empresa debe percibir para hacer frente a los gastos en que incurre al instalar y operar un palenque, gastos que van desde el permiso de Gobernación y la vigilancia, hasta la renta del local, la luz, el sonido, etcétera.
Así, independientemente de la apuesta, ésta debe estar amparada por un talón entregado por un corredor. Apostar por fuera genera un alto riesgo para los involucrados: el perdedor se mueve de lugar con la esperanza de que el que le apostó no lo encuentre. Y cuando por fin dan con él y le dicen “¡págame!” Responde: “¡Ah, chin…, ¿a poco no le fuimos en sociedad al mismo gallo?” Otra. Si le reclaman: “me diste a sesenta, ¿no?” Responde: “¡No, le apostamos parejo!” O ya, el colmo: “Ahí le va uno de doscientos y déme cien de cambio.” “Pero, señor, si apostamos doscientos.” “O sea que ¿me está diciendo mentiroso?”… Y terminan queriendo irse pa´fuera, para demostrarse sus mutuas valías y equivocaciones.
¿Ha visto situaciones semejantes? Seguro que sí. Por lo tanto, amigos, evitémonos problemas y así como exigimos a la empresa buenas instalaciones y seguridad, también debemos pagarle la parte que le corresponde cuando ganemos.

140leonardo01

Canceleras de cuido, del C. P. Leopoldo Velázquez.

Partidos rajones
¿Cuántas veces le ha tocado ver que en el programa de un palenque se incluyen partidos que, a la mera hora, no se aparecen? Con el fin de erradicar este tipo de males, lo ideal es que, para entrar a un derby, el partido deposite a la empresa cuando menos el 50% de la entrada. Así, los partidos que no se presenten el día de la jugada, perderán su depósito y éste se sumará al premio por el que jugarán los partidos asistentes.
Insisto: si algún día se implementaran estas reglas de manera generalizada, mejoraríamos nuestro deporte y, de paso, ayudaríamos también a cambiar la imagen negativa de los palenques y de los aficionados a los gallos. Para la mayoría de la gente, palenque y gallero son sinónimos de peligro, bebida, desvelada, apuestas inmensas, entre otras cosas. Cuidemos y valoremos lo que tenemos. Somos afortunados de que en la actualidad contemos con infinidad de alternativas para jugar nuestros gallos de manera legal y, sobre todo, con tranquilidad y seguridad. Juegue siempre limpio, haga amigos y disfrute sanamente de esta bella fiesta.
Un saludo especial a toda la afición gallera de la Rivera de Chapala, donde en verdad se disfruta la jugada, así como a todos los amigos galleros de Los Guajes, Churintzio, Purépero, Zináparo, Numarán, Penjamillo y La Piedad, todos del estado de Michoacán. A usted, mi estimado lector, lo espero en el siguiente número, pero será en “la primera de abrir”.

Deja un comentario